Economía marxista para el Siglo XXI

Archivo para agosto, 2011

La Lógica desconocida de «El Capital » de Alain Bihr

Louis Gill
Julio de 2010
En este pequeño libro de 125 páginas, Alain Bihr presenta un resumen, claro y completo de los pasos seguidos por Marx en El Capital con la intención de sacar a la luz la continuidad del análisis que une los tres libros. En su conjunto, este esfuerzo de presentación está logrado, pero requiere, no obstante, algunas críticas. La crítica de la economía política Alain Bihr recuerda en primer lugar que Marx concebía El Capital como la crítica de la economía política. Sin embargo lo que dice a este respecto es preocupante. La crítica de la economía política, según él, sería “la crítica de las insuficiencias de la ciencia económica” (p. 11).
Aprovechando las obras de los economistas, Marx pondría en evidencia “sus lagunas, sus insuficiencias, sus errores históricos…”. Su propósito sería pues “ir más allá de sus límites y completar la ciencia económica como conocimiento positivo del proceso global de la producción capitalista”. Lo menos que se puede decir es que es muy difícil reconciliar esta visión de las cosas con la concepción de Marx de la economía política y con el sentido de la crítica que de la misma hace. Para Marx, como tan bien lo explica particularmente en el epílogo de la segunda edición alemana de El Capital1, la economía política, elaborada como ciencia burguesa fundada sobre la
comunidad de intereses del trabajo asalariado y del capital, no podía seguir siendo una ciencia más que provisionalmente. La  intensificación de la lucha de clases al filo de los años 1830, “acaba con la economía burguesa científica”. La economía política deja de ser una ciencia para transformarse en ideología, en apologética. “Apenas pareció que aquí llegaría a ser posible una ciencia burguesa de la economía política, la misma se había vuelto, una vez más, imposible.

[…].El peculiar desarrollo histórico de la sociedad alemana, pues, cerraba las puertas del país a todo desarrollo original de la economía “burguesa”, pero no a su crítica. En la medida en que tal crítica representa, en general, a una clase, no puede representar sino a la clase cuya misión histórica consiste en trastocar el modo de producción capitalista […]. (La cursiva es nuestra).

1 1 Karl Marx, El Capital, vol. 1, Madrid, Ed. Siglo XXI, 1978, p. 11-20.

Para ilustrar mejor el hecho de que el “perfeccionamiento de la ciencia económica como conocimiento positivo del proceso de la producción capitalista” era completamente extraño a Marx, merece la pena citar las palabras sacadas del mismo epílogo:

« El método aplicado en “El Capital” ha sido poco comprendido, como lo demuestran ya las apreciaciones, contradictorias entre sí, acerca del mismo. Así, la “Revue Positive” de París me echa en cara, por una parte, que enfoque metafísicamente la economía, y por la otra ¡adivínese! que me limite estrictamente al análisis crítico de lo real, en vez de formular recetas de cocina (¿comtistas?) para el
bodegón del porvenir.».

Marx prosigue citando un amplio extracto de un artículo de un escritor ruso, J.J. Kaufman, comentando su método, que reproduzco aquí parcialmente:

“Para Marx, sólo una cosa es importante: encontrar la ley de los fenómenos en cuya investigación se ocupa. Y no sólo le resulta importante la ley que los rige cuando han adquirido una forma acabada y se hallan en la interrelación que se observa en un período determinado. Para él es importante, además, y sobre todo, la ley que gobierna su transformación, su desarrollo, vale decir, la transición de una a otra forma, de un orden de interrelación a otro [ … ]Conforme a ello, Marx sólo se empeña en una cosa: en demostrar, mediante una rigurosa investigación científica, la necesidad de determinados órdenes de las relaciones sociales [ … ] A tal efecto, basta plenamente que demuestre, al tiempo que la necesidad del orden actual, la necesidad de otro orden en que aquél tiene que transformarse inevitablemente, siendo por entero indiferente que los hombres lo crean o no, que sean o no conscientes de ello. (El subrayado es nuestro).

Este método tiene poco que ver con la « denuncia de las lagunas y de las insuficiencias » de la « ciencia » económica, ni con la “denuncia del mundo al revés” de que habla Bihr (p. 12-13); estas denuncias evocan más bien la crítica idealista de los socialistas utópicos. No se limita tampoco a la “demostración de la posibilidad del comunismo”, que Bihr define como el “sentido final de la crítica marxiana de la economía política”. Expresa su necesidad objetiva.

Descargue aquí el artículo completo de Gill, traducción de Xabier Gracia

Crítica y Emancipación: Revista latinoamericana de ciencias sociales

Año I II Nº 5
Pimer semestre de 2011

  • Una conversación sobre transformaciones de la sociedad, migración transnacional y trayectorias de vida por Bela Feldman-Bianco y Nina Glick Schiller
  • La migración en los albores del siglo XXI: El caso México-Estados Unidos por Ana María Aragonés y Uberto Salgado

Diálogos latinoamericanos

  • El pesimismo esperanzado: Entrevista a Franz Joseph Hinkelammert por Estela Fernández Nadal y Gustavo David Silnik
  • Modernidad, ethos barroco, revolución y autonomía: Una entrevista con el filósofo Bolívar Echeverría por Javier Sigüenza
  • O conceito de commons e a cibercultura por Sergio Amadeu da Silveira
  • El imperialismo y la economía política mundial hoy por Alex Callinicos

Revistas de Nuestra América
Revista Civilização Brasileira (1965-1968):o espaço da resistência intelectual ao Estado autoritário por Luiz Eduardo Motta
Lecturas críticas

  • Neonacionalismo y neocolonialidad por Raúl Prada Alcoreza
  • Para comprender la revolución boliviana: Sobre Debatir Bolivia. Perspectivas de un proceso de descolonización de Maristella Svampa, Pablo Stefanoni y Bruno Fornillo y “Qué hacer con los indios…” y otros traumas irresueltos de la colonialidad de Pablo Stefanoni por Guillermo Almeyra
  • Gino Germani: el encuentro con una herencia que debe ser compartida: A propósito de la reciente edición de Gino Germani. La sociedad en cuestión.Antología comentada, coordinado por Carolina Mera y Julián Rebón por Damián Pierbattisti

Descargue aquí la revista completa

La crisis de la financiarización

La crisis de 2007-2009 tenía un aspecto financiero irreductible. La causa principal fue el cambio de la relación entre las finanzas y la acumulación real en los últimos años, a medida que el capitalismo contemporáneo se financiarizaba. La actividad financiera del capital productivo, refleja mucho más que los aspectos fundamentales de la producción y la venta de mercancias; por lo tanto, resulta equivocado abordar la dimensión financiera del reciente desorden como un fenómeno “superficial” que seguramente reflejaba causas “más profundas” y, por ende, “más reales” de la crisis. La crisis de 2007 a 2009 resulta peculiar precisamente porque se trata de una crisis de la financiarización.
Las raíces de la actual crisis deben buscarse en el cambio de la relación entre la esfera de la producción y la esfera de la circulación, especialmente en lo que se refiere a las finanzas.

Coordinadores:
Carlos Morera Camacho
Costas Lapavitsas
Gary Dymski
José Antonio Rojas Nieto
Makoto Itoh
Fecha de publicación:
Mar 2011

Instituto de Investigaciones Económica, UNAM, México, 2011

¿Imperialismo contra economía de mercado?

Claudio Katz*
Rebelión

Un enfoque reciente propone reemplazar el estudio del imperialismo por el análisis de la hegemonía. Considera que la primera noción perdió utilidad y que la segunda ha recuperado gravitación para explicar dos tendencias de la época: el declive norteamericano y el ascenso chino 3.

Un mercado sin imperio

Arrighi estima que el imperialismo es un producto de la trayectoria militarista seguida por las potencias occidentales desde el fin del Medioevo. Entiende que esa modalidad fue privilegiada por el territorialismo ibérico, el comercio genovés, las conquistas holandesas, el colonialismo inglés y el expansionismo norteamericano. Todos apelaron a la apropiación de tierras, al uso generalizado de la violencia y al despojo de los pueblos sojuzgados, para reforzar el poder de las elites adineradas.

Ese militarismo constituyó el rasgo saliente de los imperios occidentales, en desmedro de la influencia lograda mediante acciones político-ideológicas. El imperialismo predominó frente a la hegemonía y la coerción primó ante a la persuasión o el liderazgo moral 4.

La agresividad imperial se asentó en la búsqueda ilimitada de lucros, la acumulación irrestricta y el acaparamiento de dinero para ejercer la dominación. El desenvolvimiento capitalista quedó atado al reforzamiento de las conductas belicistas 5.

En contraposición a este curso, Arrighi resalta el perfil que adoptó otro esquema menos expansivo y localizado en China. Este rumbo emergió a mitad del primer milenio y fue percibido por las vertientes “sinófilas” de la Ilustración, que polemizaron con los críticos del Extremo Oriente. Este mismo rumbo fue reivindicado por Adam Smith.

Arrighi estima que el fundador de la economía política resaltó las potencialidades de una economía de mercado, basada en actividades productivas locales y aprovechamientos del trabajo rural. Contrastó ese camino con el sendero imperial seguido por los países que priorizaban el comercio exterior.

Este relato de la experiencia seguida por China destaca cómo los adversos desenvolvimientos iniciales del comercio marítimo fueron sucedidos por la prohibición de intercambio con el extranjero. Arrighi señala que este curso fue reforzado al cabo de serias crisis (1683), que derivaron en el cierre de la economía, la redistribución de las tierras cultivables y el impulso de las obras estatales hidráulicas 6.

Ese modelo es visto como una economía mercantil distanciada de la obsesión por el lucro. Se estima que incluyó la tolerancia de las civilizaciones circundantes y la presencia de un estado regulador que limitaba la búsqueda de beneficios. Estas restricciones priorizaban el mercado interno y evitaban desenvolvimiento de las rutas marítimas externas incentivadas por el militarismo.

Arrighi retrata como el centro chino rodeado de periferias mutables difirió del sistema inter-estatal europeo de equilibrios inestables entre competidores equivalentes. Esa estructura determinó una era de pacificación de 500 años. China sólo guerreaba para asegurarse las fronteras y recurría a la acción policial para mantener su primacía, frente a los estados vasallos. El encierro de una antigua civilización ante las fuerzas capitalistas hostiles recicló esas tendencias pacifistas y evitó el imperialismo que desplegó Occidente, en el resto del mundo 7.

Pero Arrighi también explica el fracaso de una experiencia oriental que no pudo resistir la presión foránea. Ese ensayo colapsó al cabo de varias guerras con potencias europeas (1839-42) y un emergente adversario japonés (1894). China quedó subordinada a Occidente y soportó los destructivos efectos del desgobierno de los Señores de la Guerra. Este sombrío ciclo quedó cerrado con el triunfo de revolución comandada por Mao (1949) 8.

En esta caracterización, el imperialismo es reiteradamente presentado como un resultado exclusivo del territorialismo capitalista europeo. El modelo chino de economía mercantil no expansiva es exhibido como la antítesis de la violencia colonial. Ese esquema no pudo demostrar todas sus posibilidades por el sometimiento que sufrió el país durante el siglo XIX. Esa frustración anuló el esquema industrial y mercantil regulado por el estado, que Adam Smith había ponderado como un mecanismo óptimo para acotar la competencia y permitir el desarrollo social equilibrado 9.

Arrighi estudia con interés ese modelo, al considerar que sus pilares son retomados en la actualidad por el gigante oriental. Estima que en esa recuperación radica el secreto de la emergencia de China, frente a la decadencia de Estados Unidos. Mientras que la potencia asiática reencuentra el hilo histórico de su despertar, el poder norteamericano repite un declive ya experimentado por todos los expansionistas de Occidente 10.

Notas

3 Arrighi Giovanni, “The winding paths of capital”, New Left Review 56, Mars-April 2009,

4 Arrighi Giovanni. Adam Smith en Pekín, Akal, 2007, Madrid (cap 3 y 8)

5 Arrighi Giovanni. Adam Smith en Pekín, Akal, 2007, Madrid (cap 3, 8 y 11).

6 Arrighi Giovanni, Adam Smith en Pekín, Akal, 2007, Madrid (cap 1, 3, 11).

7 Arrighi Giovanni. Adam Smith en Pekín, Akal, 2007, Madrid, (cap 1, 2, 3, 8 y11)

*Este artículo forma parte de un libro sobre el imperialismo contemporáneo de próxima aparición.

Lea el artículo completo

Un remedio keynesiano para la crisis de EUA

Joseph Stiglitz
Le Monde

El anuncio realizado por la Reserva Federal de que mantendría sus tasas testigo a un nivel cercano a cero durante los dos años próximos revela manifiestamente su desesperación ante las dificultades económicas. Por lo tanto aunque esa medida consiga poner límites, por lo menos temporalmente, a la caída de los precios de las acciones, no echará las bases de la recuperación: no son las elevadas tasas de interés las que impiden reflotar la economía.

Las grandes empresas regurgitan liquidez, pero los bancos no otorgan préstamos a las empresas medianas y pequeñas que en toda economía son fuente de creación de empleos. La FED y el Tesoro han fracasado lamentablemente en la revigorización de ese tipo de préstamos, que serían mucho más eficaces para reactivar la economía que el mantenimiento de bajas tasas de interés hasta 2015.

Por lo tanto la verdadera solución, al menos en lo concerniente a países como los EE.UU., prestar a bajas tasas de interés es sencilla: utilizar el dinero para proceder a inversiones altamente rentables. Eso reactivaría el crecimiento y generaría ingresos fiscales, reduciendo de ese modo la relación entre la deuda y el producto bruto interno (PBI) y mejorando la sustentabilidad de la deuda.

Aun con las condiciones presupuestarias que conocemos, reorientar los gastos y los impuestos hacia el crecimiento –reduciendo las retenciones salariales y aumentándoles los impuestos a los ricos, pero bajándoles también los impuestos a las empresas que invierten y aumentándoselos a las que no lo hacen, permitiría mejorar la sustentabilidad de la deuda.

Las políticas actuales se resisten sin embargo a encarar esas soluciones. Los mercados saben que la ola de bajos impuestos y de fetichismo que circula actualmente por el Atlántico norte significa que no existe disponible ningún instrumento: la política monetaria no funcionará, la política presupuestaria está trabada, el crecimiento declinará y el mejoramiento de los déficit (resultado de la austeridad) será decepcionante.

Pero, como lo muestra la degradación anunciada por Standard and Poors (S&P), también los mercados tienen su agenda política. Ningún economista se contentaría con tomar en consideración solo la columna deudora del balance. Es sin embargo lo que ha hecho S&P. Más revelador es aún el hecho de que los EE.UU. regulan su deuda en dólares y que son ellos los que controlan la emisión de billetes. No hay por lo tanto ningún riesgo de default excepto en el tipo de pantomima política que nos acaba de brindar S&P.

Los mercados se equivocan a menudo, pero el balance de las agencias de calificación no inspiran confianza, en todo caso no se justifica ciertamente que se sustituya la opinión convergente de millones de personas por el criterio de un puñado de “tecnólogos” que trabajan para una firma cuya conducción y motivaciones son problemáticos. Los dirigentes europeos tienen razón cuando acaban de pedir que no hay que fiarse demasiado de las calificaciones de esas agencias.

Europa y Estados Unidos se hallan actualmente enfrentados a excepcionales dificultades políticas. Es difícil opinar sobre cual de las situaciones es peor: la parálisis estadounidense o la tambaleante estructura política europea. Los dirigentes europeos han tomado medidas decisivas pero los acontecimientos van más rápido aún que sus ratificaciones y su puesta en marcha.

En Europa la relación entre la deuda y el PBI es más baja que en los EE.UU.; si tuviera igualmente un adecuado presupuesto común, Europa estaría en mejores condiciones que los EE.UU.

Lea completo “¿Cómo evitar el prolongado letargo de la economía?” por Joseph Stiglitz publicado en  Le Monde y traducido para Rebelión por Susana Merino

Libertad informativa en internet

En el movimiento 15-M, del cual se tratará de hablar en otro “post”, entregaban una propaganda muy resumida sobre libertad de información y que me parece interesante dar a conocer en un espacio como este (gracias a Diana, la administradora del blog: investigar11s.blogspot.com).

“Tienes abajo una guía para informarte en Internet, el último espacio de libertad informativa, y buscar la verdad que no se encuentra en los grandes medios de comunicación. Contacta nos a : investigar11s@gmail.com

* El “Dinero como Deuda” o La nueva esclavitud de la humanidad
La Deuda generalizada de los individuos y de los estados como consecuencias de la creación del dinero con el sistema de reserva fraccionada son los instrumentos de dominación de una élite que controla el sistema bancario. Desde 1992, con el artículo 104 del Tratado de Maastricht (luego art.123 del Tratado de Lisboa), los estados de la unión europea han perdido el poder de recurrir a los préstamos de sus propios bancos centrales y deben pedir prestado a instituciones privadas, a las que tendrán que pagarles intereses, lo cual es la causa principal de la quiebra progresiva de los estados, de los recortes sociales y del final del estado de bienestar. Google Videos: “La Solución al Dinero”, “Dinero es Deuda”, “Dinero Deuda 2 Promesas Incumplidas”, “La Estafa de la Deuda”, “Monopoly Men Reserva Federal”, “Amos del dinero”, “Inside Job esp”, “Revolución islandesa” Google: “Timo art 104 Maastricht”, “Dueños de la Reserva Federal”, “Moneda Libre”, “Economía de Recursos”

* Atentados de “bandera Falsa”: 11S (USA), 11M (Madrid), 7J (Londres)…
Google videos: “Richard Gage arquitectos Madrid”, “Niels Harrit quimico ”, “Steven Jones físico”, “David Griffin esp”, “Press for Truth esp”, “Loose Change esp, “Zero en parlamento europeo”, “Zero 11s”, “911 Mysteries esp”, “911 Engaño global”, “Zeitgeist part 2 esp”, “Rockefeller predijo 11s”, “Mentiras Dolorosas”, “Eslabones perdidos”, “Poder de las pesadillas”, “Petroleo, humo y reflejos”, “Nuevo siglo americano”, “Gladio”, “Ejercicios secretos OTAN”, “Madrid 11M 911 dias”, “11S-11M-7J-coincidencias”, “7 7 ripple effect spanish”, “Oscar Abudara”, Web: http://www.investigar11s.org , http://banderafalsa.blogspot.com

* Globalización, Nuevo Orden Mundial, Sostenibilidad, Energia libre y más…
Google videos: “Jean Ziegler esp”, “Voces contra globalización”, “Fin del letargo”, “Confesiones sicario económico”, “Corporación”, “Christian Jacquiau esp”, “John Pilger esp”, “Historia de las cosas”, “Obsolescencia programada”, “De la servidumbre”, “Siglo del individualismo”, “Shock Doctrine esp”, “Quién controla la información”, “Paz Propaganda”, “Occupation 101 esp”, “Historia sionista”, “Invención pueblo judio”, “Club Bilderberg esp”,

“Nigel Farage esp”, “Corbett Report esp”, “Obama Deception esp”, “End Game esp”, “Alex Jones esp”, “Adrian Salbuchi”, “Illuminati esp”, “Bohemian Grove esp”, “Esoteric Agenda esp”, “MK Ultra esp”, “Operación Paperclip”, “Ring of Power esp”, “Historia prohibida”, “Fraude industria farmaceutica”, “Codex alimentarius”, “Oro azul”, “FLOW por amor al agua”, “Mundo según Monsanto”, “Futuro de la comida”, “Food Inc esp”, “Devorar la Tierra”, “Earthlings esp”, “Permacultura”, “Decrecimiento”, “Jose Luis Sampedro”, “Paul Aries esp”, “drsarrollo insostenible”, “Awakening esp”, “Zeitgeist Moving Forward esp”, “Aritmética, población y energía”, “Crisis energética”, “Gran estafa calentamiento global”, “Nikola Tesla esp”, “Proyecto HAARP”, “Geoingeneria”, “Energia libre”, “Y tu que sabes?”, “Agua el gran misterio”, “Victor Brossa”, Películas: “Hermoso verde”, “1984 esp”, “Un mundo feliz”, “Matrix”, Web: http://elproyectomatriz.wordpress.com , http://www.syti.net/es/topics.html , http://escuadronesporlaverdad.com , http://stopsecrets.ning.com/video ,
http://antimperialista.blogia.com,

* Sitios Web de información libre a consultar regularmente:
http://www.bibliotecapleyades.net/esp_novedades.htm, http://www.voltairenet.org/es, http://www.rebelion.org, http://www.mondialisation.ca, http://www.rafapal.com, http://www.soberania.org, http://actualidad.rt.com, http://investigar11s.blogspot.com  “.

Sobre el 15-M, el movimiento de los indignados.

Entrevista con Nouriel Roubini en The Wall Street Journal: Marx, Bush y otra recesión

WSJ: Usted pinta un cuadro sombrío. ¿Qué pueden hacer los gobiernos y las empresas para hacer que la economía vuelva a crecer?

Roubini: Las empresas globales no están haciendo nada, no están ayudando… Afirman que hay un exceso de capacidad y por eso no contratan, porque no hay demanda final. Pero hay una paradoja y eso crea un círculo vicioso, si no contratan trabajadores no hay ingresos por trabajo, no hay confianza por parte de los consumidores, no hay suficiente consumo, no hay demanda final.

Y en los últimos dos o tres años esto ha empeorado porque ha habido una redistribución masiva de los ingresos del trabajo al capital, de los salarios a las ganancias, las desigualdades entre los salarios y los patrimonios han crecido, y la propensión marginal al gasto por parte de un hogar es mayor que la de una empresa, porque las empresas tienen una alta propensión marginal a ahorrar comparadas con un hogar. Esta redistribución de ingresos y patrimonio hace que el problema de la excesiva falta de demanda agregada empeore.

Karl Marx tenía razón, llegado un punto, el capitalismo puede autodestruirse, porque no se puede seguir trasladando ingresos del trabajo al capital sin tener un exceso de capacidad y una falta de demanda agregada. Y eso es lo que sucedió. Pensamos que los mercados funcionaban. No están funcionando. Y lo que es individualmente racional es que cada empresa quiere sobrevivir y prosperar, y eso significa recortar costos laborales aún más. Mis costos laborales son los ingresos laborales y el consumo de otros. Por eso es que es un proceso de autodestrucción.

WSJ: Los problemas fiscales que EE.UU. tiene en este momento, ¿de quién es la culpa?

Roubini: Obviamente, es la culpa de George Bush. Cuando Obama asumió el poder, heredó un déficit presupuestario de US$1,2 billones (millones de millones)… y cuando Bush llegó al poder, había un superávit de US$300.000 millones. ¿Cómo pasamos de un superávit de US$300.000 millones a un déficit de US$1,2 billones, un cambio de US$1,5 billones en nuestra condición fiscal? Decidimos recortar los impuestos pero no pudimos hacerlo en 2001-2003, gastamos US$2 billones en dos guerras que no se podían ganar, duplicamos el gasto discrecional… añadimos prestaciones sociales como beneficios de Medicare para comprar medicamentos y luego tuvimos un enfoque laissez-faire para la supervisión de la regulación financiera, causamos la mayor crisis financiera de la historia, lo que implicó un enorme incremento del déficit porque teníamos el déficit de la recesión y teníamos el costo fiscal de rescatar a las instituciones financieras. Por lo tanto, tuvimos cinco factores que llevaron a que pasáramos de un enorme superávit a un enorme déficit. Y él heredó dos guerras en el exterior y la peor crisis financiera y económica, y ahora le echan la culpa a él.

Eso es lo que pasó. Destruimos nuestra sostenibilidad fiscal antes de que llegara al poder. Teníamos armas y mantequilla y bajos impuestos. No funciona. Si quieres armas y mantequilla, debes tener altos impuestos durante guerras. No puede ser de esta forma… Él heredó el desastre, él heredó un desastre total. Tuvimos suerte de que esta Gran Recesión no se convirtió en otra Gran Depresión. Y necesitamos otro estímulo para eso. El problema fue que el estímulo no fue suficiente, no que fue demasiado.

Lea más en The Wall Street Journal y vea la entrevista completa en inglés

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