Economía marxista para el Siglo XXI


“Introducción”

Del libro de Louis Gill : La crise financière et monétaire mondia-le. Endettement, spéculation, austérité, pp. 7-25. Montréal : M Édi-teur, 2011, 141 pp. Collection : Mobilisations.

La crisis mundial desencadenada en julio de 2007, entró, en el verano de 2011, en su quinto año. Antes de 2007, poca gente había oído hablar de este “papel comercial adosado a activos” que hizo perder 40 mil millones de dólares a la Caja de depósito e inversión de Quebec sobre un activo de 155 mil millones de dólares en 2008, ni de las hipotecas de alto riesgo llamadas “subprimes” en el argot financiero estadounidense, ni de la multitud de productos financieros exóticos y tóxicos nacidos recientemente de una “innovación financiera” deletérea, que contribuyeron a hundir la economía mundial en el marasmo. Aunque Quebec y Canadá se fueron relativamente librando de esta crisis tan grave y se han ido recuperando rápidamente y emergiendo mejor que otros países, esto no debe enmascarar el hecho de que la economía mundial está lejos de salir de ella, a pesar de las apreciaciones optimistas de observadores con prisa por anunciar la vuelta al los buenos tiempos.

La crisis financiera de 2007-2008 fue generada por los medios que se utilizaron para sacar la economía de Estados Unidos del letargo consiguiente al pinchazo de la “burbuja tecnológica” a principios de los 2000: tasas de interés muy bajas, designación del sector inmobiliario como vector central del relanzamiento económico, promoción del acceso a la propiedad mediante un endeudamiento sin tener en cuenta los medios financieros de los compradores y refinanciación de hipotecas bajo la forma de márgenes de crédito hipotecario destinadas a acrecentar el consumo corriente.

De ello se siguió un fuerte movimiento especulativo que transformó la vivienda de lugar de residencia en activo financiero susceptible de reventa con ganancia lo que dio lugar a una inversión excesiva en la construcción de viviendas, componente de una sobreproducción general de mercancías financiada por el endeudamiento, y de una sobreinversión que alcanzó a todos los sectores de la economía. Desarrollos del mismo tipo se produjeron en otras partes del mundo, sobre todo en Gran Bretaña, en Irlanda y en España. La fórmula funcionó mientras los precios inmobiliarios aumentaron y las tasas de interés eran bajas. Sin embargo, los precios se desplomaron a partir de 2006 por culpa de la superproducción de viviendas, de modo que su valor mercantil cayó por debajo del valor de la hipoteca y las tasas de interés hipotecario comenzaron al mismo tiempo a aumentar. De ahí el gran número de quiebras y el estallido de la burbuja en 2007.

Introducción del libro: “La crisis financiera y monetaria mundial. Endeudamiento, especulación, austeridad”

Extaído de: http://marxismocritico.com

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Nube de etiquetas