Economía marxista para el Siglo XXI


Monthly Review

Cinco años después del comienzo de la gran crisis financiera de 2007-2009 todavía no hay signos de una recuperación completa de la economía mundial. En consecuencia la preocupación se ha ido desplazando progresivamente de la crisis financiera y recesión al crecimiento débil o estancamiento, lo que ha causado que algunos hablen de “gran estancamiento”.1 Actualmente se considera que la crisis financiera y el estancamiento son retroalimentan, estimulándose recíprocamente, de tal modo que la directora de FMI Cristine Lagarde requirió exigió a China un reajuste de su economía, en un discurso pronunciado en ese país en noviembre de 2011.

La economía global ha entrado en una fase peligrosa. Predominan las retroalimentaciones negativas entre la economía real y el sector financiero. El desempleo en las economías avanzadas es intolerablemente elevado. Si no actuamos y no lo hacemos conjuntamente, podemos entrar en una espiral descendente de incertidumbre, inestabilidad financiera y colapso de la demanda global. Unas pocas economías emergentes, efectivamente, parecen haber resistido a la tendencia general, continuando su rápido crecimiento, la más notable China, la mayor economía mundial, después de Estados Unidos. Sin embargo, Lagarde advirtió a sus interlocutores chinos “Asia no es inmune” a la desaceleración económica general, “el Asia emergente es también vulnerable en el sector financiero”. Las advertencias del FMI han sido tan duras, revelando los temores generalizados de una aguda desaceleración económica china, que Lagarde hubo de tranquilizar al comercio mundial en noviembre pasado, declarando que el estancamiento probablemente no era inminente en China.

Sin embargo, las preocupaciones respecto al futuro de China son de orden general. Pocos son los observadores de la economía que creen que el ritmo de crecimiento actual sea sostenible; por supuesto muchos consideran que si China no altera rápidamente su rumbo, está abocada a padecer una severa crisis. Stephen Roach, presidente no ejecutivo de Morgan Stanley Asia, sostiene que la economía china, orientada a la exportación, ha sufrido dos impactos de advertencia: primero el declive hincado en los Estado Unidos, seguido de la gran crisis financiera, y actualmente los continuos problemas en Europa. “Los dos mayores mercados a los que China exporta tienen serios problemas y no pueden ser considerados como fuentes sostenibles de la demanda externa”.

http://marxismocritico.files.wordpress.com/2012/11/el-estancamiento-global-y-china.pdf

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Nube de etiquetas