Economía marxista para el Siglo XXI


Cuando era un crío siempre tuve claro que, cuando me hiciera un hombre, sería a la vez un científico y un rojo. Más que enfrentarme al problema de cómo compaginar la militancia con la actividad académica, tendría dificultades para separarlas. Antes siquiera de saber leer, mi abuelo solía leerme el Ciencia e Historia para Niños y niñas (Science and History for Girls and Boys), de Bad Bishop Brown’s. Estaba convencido de que todo trabajador socialista debería estar familiarizado, como mínimo, con la cosmología, la evolución y la historia. Yo nunca separé la historia, en la que todos participamos activamente, de la ciencia, esa investigación sobre cómo son las cosas. Mi familia había abandonado la religión organizada hacía cinco generaciones, pero mi padre me hacía sentarme a estudiar la Biblia todos los viernes porque era una parte importante de la cultura que nos rodeaba y algo importante para mucha gente, un…

Ver la entrada original 778 palabras más

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Nube de etiquetas