Economía marxista para el Siglo XXI


TLC_laberintoChang, Ha-Joon. “Patada a la escalera: La verdadera historia del libre comercio”. Ensayos de Economía, Num. 42, enero-junio 2013, pp. 27-57

Resumen

Se describe la historia del libre comercio con una perspectiva alternativa a la predominante en el llamado consenso de Washington, según el cual lo mejor que pueden hacer los países para generar riqueza y puestos de trabajo es eliminar las barreras arancelarias y abrirse al mercado mundial. Los países que hoy se consideran desarrollados usaron en épocas pasadas el proteccionismo para defender su industria naciente y solo pasaron a predicar las virtudes del libre comercio cuando se hallaban ya en una situación en la que eran capaces de competir internacionalmente con otros países que habían avanzado antes en el desarrollo industrial. Tanto Gran Bretaña como EE. UU. Tuvieron practicaron el proteccionismo por largos periodos. Como dijo Friedrich List, una vez alcanzada la cima, es una argucia común dar una patada a la escalera por la que se ha subido, privando así a otros de la posibilidad de subir detrás.

Lea el artículo completo en el sitio web de la revista Ensayos de Economía

Chang es un institucionalista para ubicar esta corriente recomendamos:

Institucionalismo y marxismo

por Rolando Astarita, Notas de clase; Desarrollo Económico, noviembre 2006

El institucionalismo como corriente con características propias en la teoría del desarrollo surge como alternativa frente a los enfoques neoclásicos más ortodoxos. Los neoclásicos plantean que para que un país se desarrolle es suficiente que tenga los precios correctos, que los mercados actúen libremente, que se garanticen los derechos de propiedad y que la economía se abra al libre tránsito de mercancías y capitales. Sostienen que existe una función única de producción; que los países atrasados no necesitan estimular la I & D porque la tecnología es una receta que puede copiarse; y que las mercancías intensivas en mano de obra son la ventaja comparativa cuando los salarios son bajos. Los salarios bajos –abundancia de mano de obra- sería entonces la ventaja comparativa de los países atrasados; las empresas de un país con salarios bajos pueden competir exitosamente en el mercado mundial frente a empresas con alta tecnología.

Los institucionalistas afirman que estas recetas –que sintetizó el llamado Consenso de Washington de los noventa- no garantizan el desarrollo. Argumentan que no bastan los precios correctos, y que muchos casos desmienten la tesis neoclásica. Así, los salarios en Japón no eran más bajos que en Gran Bretaña en la década de los treinta, y el triunfo de Japón en textiles, por ejemplo, se dio a través de la tecnología. De la misma forma Corea y Taiwán no pudieron competir en textiles sólo con salarios bajos frente a Japón. En todos los casos el estado tuvo que participar activamente; los institucionalistas sostienen que es un hecho que los estados intervienen en la economía, y que la verdadera cuestión es preguntarse cómo es que lo hacen.

Lea el artículo completo en el blog de Rolando Astarita

Lea también:

Institutionalism versus Marxism:Perspectives for Social Science
A Debate Between Geoffrey Hodgson and Alex Callinicos
On 30 April 2001 a public debate was held in the Fielder Centre at the University of Hertfordshire, between Alex Callinicos of the University of York and Geoffrey Hodgson of the University of Hertfordshire, on the theme ‘Institutionalism versus Marxism’. With the agreement of the two participants in the debate, an edited transcript of the two opening speeches is reproduced here.

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