Economía marxista para el Siglo XXI


César Sánchez

(fragmento del reporte ASES 2019, de la Universidad Centroamericana, UCA).

5.8. La desigualdad y la polarización de ingreso en El Salvador, 1985-2018

5.8.1. Resumen

La siguiente sección da un seguimiento y continuidad al estudio de la desigualdad y polarización en El Salvador. Los resultados de esta investigación son: (1) con los datos oficiales sigue cayendo la desigualdad del ingreso de los hogares, en buena medida porque cae la participación de los tres deciles más ricos; (2) el índice Palma coincide en la declinación de la desigualdad con el índice de Theil o Gini; (3) la polarización, en cambio, muestra que la distancia entre ricos y pobres se mantiene; (4) al reestimar el decil X, el más rico, la concentración muestra un escenario diferente, la distribución del ingreso con el índice de Theil, apunta niveles crecientes del 45 % en 1991,  a 56 % en 2018 y (5) hay evidencia de enormes desigualdades de ingreso a nivel regional municipal en El Salvador en 2007.

El gráfico 5.8.1 muestra la distribución porcentual del ingreso total de hogares de los deciles en El Salvador para un amplio periodo.

Gráfico 5.8.1. Distribución porcentual del ingreso por decil. El Salvador. 1985-2018

Captura 12

Fuente: elaboración propia con datos de Minec y Digestyc (varios años).

Nota: el año 2018 implicó pronosticar cada decil, y luego restringirlos a que sumen la unidad.

Al observar el gráfico 5.8.1, queda claro que los cuatro primeros deciles (los más pobres) aumentan su participación y que el décimo decil (el más rico) la disminuye; de hecho, de los deciles octavo al décimo declinan sus participaciones. No es sorprendente que en esta situación, la concentración esté disminuyendo (medida con Gini o Theil e incluso como se verá con Palma). Aunque el 2018 es una proyección de cada decil, dada la estabilidad en las pautas de evolución, es razonable esperar que sea una muy buena proyección de lo que ha de publicarse de manera oficial próximamente.

Debido a que la fórmula concreta del Gini utilizada por las autoridades no está publicada y que por tanto es difícil replicar sus resultados, se ha decidido medir la concentración del ingreso de los hogares mediante Theil, este índice  cumple las características idóneas de un indicador de desigualdad: efecto escala, Dalton-Pigou, cambio relativo, sensibilidad, estandarización y descomposición (incluso mejor que Gini). El gráfico 5.8.2 muestra la evolución de la concentración del ingreso en El Salvador, más adelante se muestra la tabla 5.8.1 con este y otros indicadores de concentración como es el índice Palma, además se presenta ahí el índice de polarización.

Gráfico 5.8.2. Desigualdad del Ingreso. El Salvador, Índice de Theil

1985-2018. EHPM. A menor índice, más igualdad

Captura 2Fuente: elaboración propia con datos de Minec y Digestyc. Los deciles de ingreso de 2018 fueron estimados.

Tabla 5.8.1. Concentración y Polarización de Ingreso de Hogares. El Salvador, 1985-2018

Captura 3

Fuente: elaboración propia con datos de la Digestyc.

El índice Palma es un índice de concentración y nace de la investigación del autor y descubrir un patrón de cierta constancia en los deciles intermedios de la distribución del ingreso para datos internacionales. La mayor movilidad o cambios en los deciles se encuentran en el décimo decil y en los primeros cuatro. De hecho, el índice de Palma es el cociente de ingreso de esos deciles:

                   Captura 4                                       (ec. 5.8.1)  

Donde q10 representa la participación de ingreso del decil X. Por otro lado, Q4 representa la participación del ingreso acumulado (en este caso, del decil 1 al 4).

Asimismo, existe verificación empírica de esta constancia de deciles intermedios, Cobham y Summers (2013) lo recogen y realizan una comparación econométrica bien comportada entre Gini y el índice de Palma. En el caso de El Salvador tal índice no muestra una historia diferente a la encontrada con Theil o Gini, pues estos índices marcan una caída sistemática de la concentración del ingreso. A pesar de ello, no deja de ser sorprendente, cómo el gráfico 5.8.3 muestra una gran similitud con el índice de Theil (gráfico 2) a pesar de operar con menos información.

Gráfico 5.8.3. Índice Palma. Relación del ingreso del décimo decil / el ingreso de los cuatro deciles más pobres. El Salvador. 1985-2018

Captura 5

Fuente: elaboración propia con datos de la EHPM, Digestyc. El 2018 es una estimación.

El índice de Palma tiene una clara ventaja, con menor información puede aproximarse plausiblemente a la concentración planteada por Theil o Gini. Pero tiene también algunas limitantes: una de ellas es que no puede estandarizarse, pero más importante aún, es que no siempre garantiza la propiedad Pigou-Dalton; es decir, puede crecer la desigualdad y Palma puede mantenerse sin movimiento, basta que el cociente q10/Q4 dé un nivel determinado y que este resultado puede ser motivado por diferentes distribuciones, aquí se muestra un ejemplo simple:

Captura 7

Captura 10                 (ec. 5.8.2)

Las tres distribuciones de qi plantean progresivamente un empeoramiento de las condiciones económicas de los primeros cuatro deciles más pobres. A pesar de ello, Palma no se modifica en nada, pero Theil si crece. Esta debilidad en Palma proviene de no tomar en cuenta toda la información disponible.

Más allá de la arquitectura de los índices de concentración está la calidad de las encuestas de ingresos. Y si el décimo decil está subvaluado, toda la discusión sobre el mejor indicador o medida de la desigualdad pasa a un segundo término; después de todo, la desigualdad quedará sesgada. Tratando precisamente de las subvaluaciones de ingreso en el decil más rico, del World Inequality database (sitio web relevante por la calidad y amplitud de datos sobre ingreso y riqueza de varios países) se puede obtener este patrón para el decil más rico de varios países (gráfico 5.8.4).

Para países con series largas del ingreso del 10 % de población con mayores ingresos se observa que, desde 1980, existe un sostenido crecimiento de sus ingresos, muy posiblemente motivado por la posesión de los réditos de activos financieros, así como un mayor poder económico dentro de sus países, permitido por la política neoliberal (ver a Dumenil, 2007).

Gráfico 5.8.4. El 10% más rico de población y la evolución de su ingreso

Varios países. 1900-2016

Captura 9

Fuente: elaboración propia desde el sitio web: http://www.wid.world

En ese sentido se justifica ir más allá del concepto de desigualdad del ingreso y revisar otras características de la distribución como la polarización. La polarización es una propiedad de la distribución y es medida por autores como Wolfson (1994),  Esteban y Ray (1994) y Zhang y Kanbur (2001). El gráfico 5.8.5. muestra un índice de polarización postulado por Sánchez (2016)[1], el cual tiene dos características: a) la distancia entre el grupo más rico y el grupo más pobre (inter-desigualdad) y b) de divergencia al interior de los dos grupos anteriores (intra-desigualdad). El ratio entre la inter y la intra-desigualdad es el índice de polarización. El criterio para separar los deciles ricos de los pobres, reside en observar sus razones de ventaja, es decir, la relación de su porcentaje de ingreso respecto a su porcentaje de población. De ese modo, se obtienen los deciles pobres del decil I al VII[2] (con razones de ventaja por debajo de la unidad) y los ricos del VIII al X (con razones de ventaja por encima de la unidad).

El índice de polarización anterior muestra un crecimiento histórico en el tiempo, aunque ciertamente en los últimos tres años el indicador cayó.

Gráfico 5.8.5. Índice de Polarización. El Salvador. 1985-2018

Captura 12Fuente: elaboración propia con base en Minec y Digestyc (varios años).

Ahora bien, si se toma en cuenta que el decil X, es decir, el más rico de la población puede estar subvaluado su ingreso, podría ser de mucho interés revalorarlo y recalcular a su vez la desigualdad. La tabla 5.8.2 realiza esta reestimación. El gráfico 5.8.6 expresa, en contraposición del gráfico 5.8.1, el peso del ingreso de los deciles y particularmente el elevamiento del décimo decil.

Entonces, al medir la concentración del ingreso con Theil (gráfico 5.8.7) y descomponiendo, este, en su parte intra-grupal e inter-grupal, se tiene un crecimiento de la desigualdad de ingreso de los hogares, pasando de 45 % en 1991 a 56 % en 2018. Además, se observa que la desigualdad entre grupos, en todo el periodo, se expande para los mismos años de 29 % a 33 %, mientras que la desigualdad al interior de los grupos pasó de 15 % a 23 por ciento.

En otras palabras, se encuentra una situación diametral, la desigualdad de ingresos de hogares no cae, sino que se ha elevado en el período de 1991 a 2018.

Tabla 5.8.2. Distribución del ingreso reestimando al X decil. El Salvador 1991-2018

Captura 13

Nota: el décimo decil se ha reestimado asumiendo una tendencia planteada para un periodo similar en Esquivel et al. (2015). Posteriormente los deciles restantes (I-IX), son forzados a sumar la unidad.

Fuente: elaboración propia con datos del Minec y Digestyc (varios años) y Esquivel (2015).

Gráfico 5.8.6. Distribución porcentual del ingreso por decil. El Salvador. 1991-2018

Decil X recalculado con información de Esquivel et al. (2015)

Captura 14Fuente: elaboración propia con base en Minec y Digestyc (varios años).

Gráfico 5.8.7. Descomposición del Índice de Desigualdad (Theil). El Salvador 1991-2018. Décimo decil reestimado. EHPM y Esquivel et al. (2015). Mayor índice, más desigualdad

Captura 15.PNG

Fuente: elaboración propia con base en Minec y Digestyc (varios años).

En estos tiempos cuando se discute si la desigualdad ha crecido o no en El Salvador y dado el contraste de los dos conjuntos de datos anteriores, hay que recordar varios elementos importantes. Primero, la EHPM es una encuesta que está sesgada, por no ponderar a las familias más ricas del país; pero eso no es todo. Segundo, existe otro elemento de peso que apenas está atendiéndose y es que la EHPM no tiene un robusto alcance municipal y, como se ha mostrado en la sección referida al crecimiento no inclusivo de este estudio, en los municipios del norte del país (de un total de 262 a nivel nacional) existe para 2007 un nivel significativo de pobreza, de baja actividad económica y de bajo desarrollo humano en esta región septentrional; luego, no solo se trata de una falta de representatividad de los hogares, sino también de una representatividad regional de ellos.

Tercero, se ha tratado ya en pasadas entregas la caída del salario real  (Departamento de Economía, UCA, 2018), según el nuevo sistema de cuentas nacionales. El salario medio real en 2005 fue de USD 1 198, en cambio, en 2014 este cayó a USD 972. Desde luego que la mayoría de la población reciba sus ingresos bajo la forma de salarios y que estos declinen tiene consecuencias en el empobrecimiento y  la desigualdad. Y no solo a la desigualdad de hogares, sino también en la ubicación geográfica donde se perciben estos salarios disminuidos.

Cuarto, no solo la tendencia de los salarios medios ha caído; además, su heterogeneidad se ha incrementado. Asimismo, en un estudio previo (Departamento de Economía, UCA, 2018) se tiene que en 2005 la heterogeneidad medida con el índice de razones ponderadas (Rm) era de 220 %, para 2014 este subió a 238 por ciento.

En este punto de la discusión, es de interés aproximarnos a una descripción de la desigualdad regional. Existen por fortuna estadísticas a nivel municipal, que aunque son del año 2007, nos dan una idea de los niveles asimétricos regionales. Además de los mapas 5.1-5.3 presentados con anterioridad y que ya dan evidencia de la falta de convergencia regional económica, se muestra en concreto el mapa 5.8.1, el cual da luz sobre los niveles de desigualdad de cada uno de los 262 municipios del país. Para una mejor visualización, nuevamente se estadarizan los Ginis de cada municipio entre la media nacional, de este modo, las zonas más oscuras enfocan los mayores niveles de desigualdad del país.

Los mapas 5.1-5.3 destacaban el papel de los llamados territorios intermedios o territorios funcionales urbano-rurales, el mapa 5.8.1 muestra que la desigualdad se concentra de forma particular en estos y en la zona norte del país. De 262 municipios, 149=131+18, están por encima de la media nacional, lo que muestra de forma clara la falta de convergencia regional en materia de desigualdad en El Salvador.

De este modo, puede concluirse que la desigualdad se extiende más allá de la dimensión macroeconómica, también trastoca la dimensión sectorial y ahora regional.

Mapa 5.8.1. Divergencia de la Desigualdad 2007. El Salvador, 262 municipios

Ratio del Gini del municipio i respecto a la su media nacional. Media nacional=100 %

Captura 16

Fuente: elaboración propia con datos de la investigación Crecimiento inclusivo en territorios funcionales rural-urbanos en El Salvador (UCA-RIMISP-IDIES URL, 2019).

5.8.2. Conclusiones

Se tiene que reestimando al décimo decil, la desigualdad de ingresos de hogares crece en El Salvador medida con Theil. Se tiene como resultado también que el índice Palma no cuenta una historia diferente al Gini o Theil, con los datos oficiales también para el índice de Palma la desigualdad en El Salvador está cayendo a niveles típicos de un país de alto ingreso. Mirando desde otra perspectiva a la distribución del ingreso en los hogares, el concepto de la polarización parece mostrar que, las brechas históricas entre ricos y pobres, más o menos se mantienen. Finalmente, el aspecto de la desigualdad no solo se expresa en la dimensión macro, a partir de la desigualdad de ingresos de hogares (y de la llamada distribución factorial, ya que el peso de los salarios en el PIB cayó de un 38 % en 1978 a 26 % en 2013, Departamento de Economía, UCA (2016)), también se registra esta desventaja social a nivel sectorial, de acuerdo a la creciente heterogeneidad de salarios medios de las MIP, pero no solo se adolece de esto, también se ha visto en esta edición que, a nivel regional, se muestran valores significativamente grandes de heterogeneidad en el ingreso por persona a nivel municipal. La desigualdad está presente, en El Salvador, en efecto, en las dimensiones: macro, sectorial y regional, lo cual pone en seria duda la supuesta mayor igualdad de ingresos encontrada con Gini en los gobiernos recientes.

[1] Una medida alternativa de polarización está en Sánchez (2016), este índice de polarización (P) distingue al grupo que cede ingreso del que se apropia de él mediante la llamada razón de ventaja.

Captura 11

Donde q y p representan la participación del producto y población. El subíndice “g” se refiere a la partición en dos polos, mientras que al interior de cada uno de ellos se distinguen “i” individuos. La definición precisa del polo al que pertenece cada decil queda en función de si su razón de ventaja (mi=qi/pi.) es menor, o bien, mayor o igual a la unidad.

[2] En el periodo general se mantiene este contenido de deciles en cada uno de los dos grupos. Pero en 2016, el VII deja al grupo de los deciles que transfieren ingreso para incorporarse al segundo grupo que lo concentran. Este movimiento, sigue marcando sorpresas en la distribución del ingreso, pues ya no sería un 30 % de población con un ingreso por encima de su participación poblacional, ahora sería el 40 % de los hogares con esas características.

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