Economía marxista para el Siglo XXI

Archivo para marzo, 2021

Rosa Luxemburg and the political mass strike

By Rida Vaquas

March 26, 2021 — Links International Journal of Socialist Renewal reposted from Prometheus Journal — If you ever went to an anti-austerity protest in the United Kingdom in the last decade, you may well have seen the ubiquitous placards demanding a ‘General Strike Now’. In the US ‘General Strike 2020’ briefly trended on Twitter in March 2020, spurred on by popular writers like Naomi Klein and Bree Newsom Bass. Most tellingly, shortly after this, multiple articles appeared explaining what exactly a general strike is. Of course, no socialist would be against a general strike were it to occur. But raising the demand for a general strike, through placards on demonstrations, or by popular tweets, suggests a decline in our ability to think about what mass strikes are, why they happen, and what can be achieved with them.

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¡Viva la Comuna!

Curso on line

Redacción VS 26 marzo 2021 | Formación, , Historia¡Viva la Comuna!Curso Viva la Comuna – viento sur – Bellaterra

Esta primavera se conmemora el 150 aniversario de la Comuna de Paris. Una insurrección obrera que transformó durante 72 días de la primavera de 1871 la ciudad de París en una comuna autónoma y emprendió la revolución más importante del convulso siglo XIX. Una experiencia excepcional e intempestiva, de la que la historia no tiene otro ejemplo de semejante grandeza, un acontecimiento único, dramático y singular, quizá el más extraordinario de este tipo en la historia urbana del capitalismo. Y es que lo más importante de la Comuna, mucho más que cualquiera de las medidas o las leyes que consiguió aprobar, fue simplemente según Marx “su propia existencia”. El valor político de la Comuna es su transcendencia mas allá de sus medidas concretas universalizando su ejemplo como la primera revolución eminentemente obrera que enseñó al proletariado europeo a plantear en forma concreta las tareas de la revolución socialista.

“El cadáver está en tierra, pero la idea está en pie” Esa fue la respuesta que obtuvieron las tropas de Versalles tras la Semana Sangrienta y la matanza posterior que acabo con la experiencia revolucionaria parisina. La Comuna pasara a partir de entonces a pervivir como un mito para las clases populares, superior al de la Revolución de 1789. La experiencia comunal fue un acontecimiento que marco los debates de la Primera Internacional y mas allá de su ruptura, entre marxistas y anarquistas, lo que seguirá uniendo a ambas corrientes será la reivindicación de la Comuna como “símbolo y ejemplo” de otra democracia a construir y del horizonte emancipatorio alternativo para el “género humano” al que aspiran. Porque el impacto de la Comuna sobrevivió a la generación que la protagonizó y sus debates, lecciones y derrota han sido fuente de inspiración en el imaginario revolucionario y el movimiento socialista internacional.

Desde la Revista Viento Sur y Bellaterra Edicions hemos decidido lanzar un curso de cuatro sesiones que tendrá como base el libro ¡Viva la Comuna¡ 72 días que estremecieron a Europa para repensar la Comuna, sus experiencias, sus victorias y sus errores no como un ejercicio ni académico ni de nostalgia, sino militante. Porque como decía Walter Benjamín, debemos recuperar el arte de narrar la historia de tal manera que nos permita encender en el pasado la chispa de la esperanza en el presente. Así, el conocimiento de las experiencias de lucha pasadas se puede convertir en un instrumento inspirador para nuestro conflicto presente.

El curso contara con cuatro sesiones que se desarrollaran los domingos del 25 de Abril al 16 de Mayo comenzando a las 18h y con dos horas de duración. El precio del curso es de 22 euros, que incluye la compra del libro ¡Viva la Comuna! [envío por mensajería]. Las sesiones serán impartidas por las autoras y autores del libro y se repartirán de esta forma:

Sesión Inaugural:

25 de abril – 18h

El Hilo rojo de la Comuna de Paris y sus principales debates dentro de la izquierda (Jaime Pastor y Miguel Urbán)

Segunda Sesión:

2 de mayo – 18h

Autogestión y organización social (Monserrat Galceran); La Banca y la deuda en la Comuna Paris (Eric Toussaint)

Tercera Sesión:

9 de mayo – 18h

Mujeres de la Comuna: de la emancipación a la revolución (Ludivine Bantigny); Después de la Comuna: controversias estratégicas (Stathis Kouvelakis)

Cuarta Sesión:

16 de mayo – 18h

La Comuna: Un salto de Tigre al pasado (Michael Lowy); Los Ecos de la Comuna en el Estado español (Jeanne Moisand)

Inscripción al Curso on line

Precios y ley económica en “Salario, precio y ganancia” (final) — Rolando Astarita [Blog]

Ciclo económico y movimientos de precios El análisis en Salario, precio y ganancia de la relación entre movimientos de salarios y precios es complejo. Más importante, no existe la relación lineal “suba (baja) de salarios, suba (baja) de precios” que acostumbra postular la Economía vulgar. Ya hemos mencionado, entre otros elementos que afectan esa relación, […]

Precios y ley económica en “Salario, precio y ganancia” (final) — Rolando Astarita [Blog]

The rise of capitalism and the productivity of labour — Michael Roberts Blog

In my view, there are two great scientific discoveries made by Marx and Engels: the materialist conception of history and the law of value under capitalism; in particular, the existence of surplus value in capitalist accumulation.  The materialist conception of history asserts that the material conditions of a society’s mode of production and the social […]

The rise of capitalism and the productivity of labour — Michael Roberts Blog

Negaciones y paradojas


Maciek Wisniewski


Esto es una paradoja. Aquí hay ley y, en situaciones así, está de nuestro lado. No somos una república bananera”, dijo el líder de un país X, que ya va por sus cuartas elecciones generales en dos años (y bien podría ir a quintas: nadie tiene una mayoría). Un país que tiene dos primeros ministros, supuestamente rotándose o más bien haciéndose tropezar (siendo él, uno de ellos). Una nación que, a pesar de ufanarse de ser una democracia fuerte -incluso la única en Medio Oriente (sic)-, es en realidad, como dictaminó uno de sus más prestigiosos organismos de derechos humanos, “un régimen de apartheid” (hasta aquí los sueños sobre la democracia). Una nación cuya ocupación del país Y no es temporal ni externa, sino perpetua y transversal para todas sus instituciones. Y central para el imperante sistema de opresión y exclusión racial en el propio país y en los territorios ocupados. Un país que se ufana de tener el ejército más moral del mundo (sic), pero que en realidad ha cometido incontables masacres de civiles. Y que al final ni siquiera es un Estado, sino un ejército con un Estado adjuntado (véase: Haim Bresheeth-Zabner, An army like no other, Verso, 2020). Uno que está supeditado y depende totalmente en su presupuesto militar de una potencia Z, responsable, de hecho, por extender la “frontera bananera” en América Central (aunque por el peculiar carácter de esta dependencia a veces parece que la potencia está… sujetada al apéndice). Y finalmente uno cuya economía depende casi exclusivamente de la exportación de un solo bien: la violencia-armas y tecnologías militares (véase: Jeff Halper, War Against the People, Pluto, 2015).

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Novedad editorial: Haciendo Historia. Herramientas para la investigación histórica

Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales

 Este libro consta de una serie de ensayos cuyo objetivo es plantear problemas de investigación en Historia. No es un recetario metodológico, sino más bien se trata de plantear cómo algunos historiadores han encarado su labor y elaborado diversas formas de aproximación que les permitieran respuestas. Ninguno de los autores y autoras de este volumen pertenece a la misma “escuela histórica”, y de hecho son pocas las coincidencias en cuanto a enfoques teóricos y perspectivas historiográficas. Son estos contrastes, a partir de sus prácticas como investigadores, los que creemos tienen utilidad. Se trata de plantearles problemas y sugerencias a los futuros historiadores para que éstos, abriendo sus mentes y flexibilizando sus prácticas, puedan encontrar, cada uno, su propio método para “hacer historia”. 
 Descargar el libro

El capitalismo está arruinando la ciencia

Por Meagan Day

07.09.2018

La comercialización progresiva ha creado incentivos perversos para los investigadores, amenazando la corrupción total de la ciencia misma.

La universidad existía antes del capitalismo, y a veces se ha resistido a la obediencia a los dictados del mercado capitalista, persiguiendo no el beneficio sino la verdad y el conocimiento. Pero el capitalismo devora lo que puede y, a medida que extiende su dominio, no es de extrañar que la universidad moderna se someta cada vez más a lo que Ellen Meiksins Wood llama “los dictados del mercado capitalista – sus imperativos de competencia, acumulación, maximización de los beneficios y aumento de la productividad laboral”.

En el mundo académico, ese imperativo se manifiesta de manera visible: publicar o perecer, financiamiento o hambruna.

Sin inversión pública, las universidades se ven obligadas a jugar según las reglas del sector privado, es decir, a funcionar como empresas. Las empresas, por supuesto, tienen que ver con el resultado final, y la salud del resultado final depende de la maximización de los beneficios, que a su vez depende de una evaluación cuidadosa y constante de los insumos y los productos. El resultado para la ciencia académica, según los investigadores Marc A. Edwards y Siddhartha Roy en su documento “Academic Research in the 21st Century: Maintaining Scientific Integrity in a Climate of Perverse Incentives and Hypercompetition”, ha sido la introducción de un nuevo régimen de medición cuantitativa del rendimiento, que rige casi todo lo que hacen los investigadores científicos y tiene repercusiones observables en sus prácticas de trabajo.

Estas métricas y puntos de referencia incluyen “el recuento de publicaciones, citas, recuentos combinados de citas y publicaciones (por ejemplo, el índice h), factores de impacto de las revistas (JIF), el total de dólares de investigación y el total de patentes”. Edwards y Roy observan que “estas métricas cuantitativas dominan ahora la toma de decisiones en la contratación, promoción y permanencia en la facultad, los premios y la financiación”. Como resultado, los científicos académicos están cada vez más impulsados por un deseo frenético de conseguir que sus investigaciones sean financiadas, publicadas y citadas. “La producción científica medida por el trabajo citado se ha duplicado cada 9 años desde la Segunda Guerra Mundial”, señalan Edwards y Roy.

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Thomas Piketty y Karl Marx, dos visiones totalmente diferentes del capital

Añadir títuloThomas Piketty y Karl Marx, dos visiones totalmente diferentes del capital

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Eric Toussaint

En su libro El capital en el siglo XXI [1] Thomas Piketty [2] hace una precisa recopilación de datos y un trabajo útil con su análisis de la distribución desigual de la riqueza y la renta, pero es importante destacar que algunas de sus definiciones son confusas y cuestionables. Tomemos la definición de capital propuesta por Thomas Piketty: «En todas las civilizaciones el capital cumple dos grandes funciones económicas: sirve, por una parte, para alojarse (es decir, para producir “servicios de vivienda”, cuyo valor calculado a partir del arrendamiento de las habitaciones consiste en el bienestar de dormir y vivir bajo un techo en lugar de a la intemperie) y, por la otra, como factor de producción para elaborar otros bienes y servicios…»

Aquí nos sumerge Piketty en una historia fantasiosa de la humanidad en la que el capital ha estado presente desde el principio

Y continúa: “Históricamente, las primeras formas de acumulación capitalista parecen referirse tanto a las herramientas (pedernal, etc.) como a los acondicionamientos agrícolas (cercas, irrigación, drenaje, etc.) y a los alojamientos rudimentarios (grutas, tiendas, cabañas, etc.), antes de pasar a formas cada vez más sofisticadas de capital industrial y profesional, y a locales de vivienda siempre más elaborados”. Aquí nos vemos sumergidos por Piketty en una historia fantasiosa de la humanidad en la que el capital ha estado presente desde los orígenes y en la que las rentas de una cuenta de ahorros de un jubilado pobre se equiparan con los ingresos del capital.

El capital según Thomas Piketty

Esta gran confusión encuentra su extensión en el análisis presente en el corazón de su libro El capitalismo en el siglo XXI. Para Thomas Piketty, un apartamento de un valor de 80.000 € o un depósito de 2.000 € en una cuenta postal [3] constituyen un capital, de la misma forma que una fábrica o un edificio comercial de 125 millones de €. Evidentemente, en el día a día muchas personas de todo el mundo consideran que tienen un capital en forma de piso valorado en 80.000 €, al que se suma un seguro de vida de 10.000 € y tal vez 2.000 € en una cuenta postal. Por lo tanto, estarán totalmente de acuerdo con la definición dada por Piketty, los libros de texto de economía tradicional y su banquero. Pero se equivocan porque en la sociedad capitalista el capital es una relación social que permite a una minoría enriquecerse apropiándose del trabajo de otros (ver más abajo).

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Luxemburg 150 — Michael Roberts Blog

Yesterday, 5 March 2021, was the 150th anniversary of the birth of Rosa Luxemburg, the great revolutionary socialist of the Polish-German labour movement.  Luxemburg’s contribution to socialist ideas and to the struggle to replace capitalism is too manifold for a short blog post to do her justice.  So I won’t attempt to do a proper […]

Luxemburg 150 — Michael Roberts Blog

¿Reivindicando El capital de Marx?

Comentario sobre Kliman Andrew. Reclaiming Marx´s «Capital»: A Refutation of the Myth of Inconsistency. Plymouth, UK: Lexington Books, 2007. Hay una versión castellana: Reivindicando El Capital de Marx: Una refutación del mito de su incoherencia , traducción de Guillermo Murcia, et al. | editorial El viejo Topo, Barcelona, 2020.

Un libro con mucha retórica y algunos errores de razonamiento graves. El título permite ver el primer problema: no se trata de defender una teoría correcta, sino de defender a Marx de sus críticos. Una mala defensa de una teoría es inutil para el avance de la ciencia y ésta lo es. La teoría marxista del valor ha sido interpretada de varias formas por los que nos consideramos marxistas. Todas las interpretaciones son revisiones y las hay malas y buenas(1). Muchas de las revisiones a la teoría marxista del valor (TMV) surgen del tema de los precios de producción planteado en el tomo III de El capital. La TMV fue catalogada como inconsistente y como redundante por Tugan-Varanovsky desde 1905. E. Böhm-Bawerk (1896) y L. v. Bortkieicz (1905) son de los primeros críticos y fueron publicados trabajos de ellos sobre el tema por Paul Sweezy(2) lo que impulsó la discusión sobre los precios de producción. Ambos autores se refieren al problema; pero Böhm-Bawerk plantea una crítica más amplia y menos matemática. Hay decenas de artículos y hay varias revisiones de lo publicado. (3)

Kliman es un mal revisionista que ha publicado con otros autores una versión de la teoría del valor trabajo autodenominada temporalista ( Temporal single-system interpretation TSSI). Kliman tratando de ser didáctico, ejemplifica los problemas de la versión denostada en el libro, la dominante: el valor se entiende como el trabajo socialmente necesario gastado en la producción de las mercancías. La matematización de dicha interpretación la hicieron diversos economistas (4) desde mediados del siglo XX en Japón, los EUA y otros países. En la matematización de la teoría marxista del valor se considera el valor de reposición de los medios de producción. Dicha matematización fue criticada por Ian Steedman en su conocido libro Marx after Sraffa (1978) donde alaba la solución “logicamente impecable” de Bortkiewicz. Uno de los argumentos más espesos de Steedman es que la teoría del valor es tan inconsistente que arroja “valores negativos” para algunos casos de producción conjunta (5). Kliman acepta implícitamente esta crítica y muestra que los valores negativos pueden aparecer aún en casos de productos simples. ¡Esto sería una gran aportación, desde luego! Nadie antes de Kliman lo había descubierto. Pero; veamos el argumento de Kliman en la sección dedicada a ello: Supongamos que se produce cereal únicamente con semilla y que al final de la cosecha el “producto” es negativo ya que lo cosechado es inferior a la semilla empleada (Kliman, pp. 81). Para este proceso destructivo supuesto por Kliman el valor definido con costos de reposición es negativo; en cambio el valor según el TSSI ¡es positivo! Menudo hallazgo de Kliman, los análisis de la producción se pueden aplicar a la destrucción. Kliman, en la sección 5.5 del libro, indudablemente se inspira en la crítica de Steedman, sin citarlo. Supone correcta la crítica sobre la inconsistencia de la teoría del valor basada en la producción conjunta (Steedman, 1978, 150-162). Parece ignorar el estadounidense que ésta es totalmente invalida: Schefold (1986, pp. 172) demostró desde los años setenta que los valores negativos se debían a procesos redundantes. Esto significa que pueden ocurrir sólo si hay procesos que sobran para obtener el producto requerido. Steedman no ha aclarado este dislate porque su libro es propaganda contra la TMV y no una obra científica. Kliman lo hace suyo y lo amplifica al buscar valores negativos en una situación donde hay producción negativa. ¡Este es un error elemental de razonamiento! Kliman argumenta, basándose en el enfoque TSSI, que alguien que rompa ventanas le agrega valor a las que no haya roto. Un proceso destructivo como el imaginado por Kliman sólo puede existir mientras haya un proceso productivo que arroje resultados. La postividad del valor definido por la TSSI para el caso analizado por Kliman es una crítica a dicha teoría que los defensores deberán refutar.

La crítica anterior dramatiza lo que el libro de Kliman es: propaganda en favor de la TSSI. Hay trabajos de la TSSI serios que merecen otra valoración: Ramos o Carchedi por ejemplo (6). Esos son otra historia.

Notas

  1. Sobre las revisiones de Marx me acojo a lo que dice Francisco Fernández Buey citado por Arnal, Salvador en el capítulo IV de El Marx sin ismos de Francisco Fernández Buey, Promotora Cultural Malagueña, Málaga, 2014

2. Bortkiewicz v., Ladislaus. «Contribución a una rectificación de los fundamentos de la construcción teórica de Marx, en el volumen III de El capital». En Economía burguesa y economía socialista, editado por Sweezy, Paul, 191-222. 49. Córdoba, Argentina: Pasado y Presente, 1974. Bortkiewicz v., Ladislaus. «Contribución a una rectificación de los fundamentos de la construcción teórica de Marx, en el volumen III de El capital». En Economía burguesa y economía socialista, ed. cit.

3. Ver: Guerrero Jiménez Diego. Historia del pensamiento heterodoxo. Madrid: Trotta S.A., 1997.

4. Por ejemplo: Okisio, Nobuo. “A Mathematical Note on Marxian Theorems.” Weltwirtschaftliches Archiv 91 (1963): 287-99. Accessed March 8, 2021. http://www.jstor.org/stable/40436843. También: A. Bródy. Proportions, Prices and Planning. A Mathematical Restatement of the Labor Theory of Value. Budapest, Akadémiai Kiadó, Amsterdam, North-Holland Publishing Company, 1970.

5. Los casos clásicos de producción conjunta son muchos, por ejemplo arroz y cascara del mismo. Hoy se habla de los productos financieros de un banco. P. Sraffa la incluye para tratar el capital fijo.

6. Ver, por ejemplo, Ramos, Alejandro. “El temporalismo de Marx y las revoluciones en el valor de las mercancías”, Política y Sociedad, 2003, Vol. 40 Núm. 2: 231-252. Carchedi, G. “Il problema inesistente: la tansformazione dei valori in in parole semplici”, Proteo, Anno V, no. 2, pp. 96-99.

Referencias

Schefold Bertram. «Capital Fijo, Acumulación y Progreso Técnico». En Aportaciones a la teoría de la producción conjunta, editado por Pasinetti, Luigi, 167-255. México: FCE, 1986. El artículo en inglés fue publicado en 1974.

Steedman, Ian. Marx after Sraffa. Londres: New Left Books, 1978. Hay una traducción del Fondo de Cultura Económica.

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