Economía marxista para el Siglo XXI

Archivo para la Categoría "Comunismo"

El capital habla del capitalismo de hoy

Público.es

 

En los primeros días de septiembre de 1867, hace ahora 150 años, se publicó el primer volumen de El Capital, la que es para muchos la obra cumbre de Karl Marx (1818-1883). Fue en una modesta tirada de mil ejemplares, pero a pesar de ello contribuyó decisivamente a transformar la forma en la que personas de todo el mundo venían nuestras sociedades.

La idea original de Marx consistía en escribir un conjunto de seis libros, dedicados cada uno de ellos a los siguientes temas: el capital, la propiedad de la tierra, el trabajo asalariado, el Estado, el comercio exterior y el mercado mundial. Sin embargo, la pobreza y las enfermedades (su vida estuvo marcada por los exilios políticos y las carencias materiales y de salud) le retrasaron de tal modo que acabó optando por un proyecto editorial de tres volúmenes. Aun así, sólo publicó en vida el primero. Los volúmenes segundo y tercero, ambos inacabados, fueron editados y publicados por su amigo y camarada Friedrich Engels (1820-1895) a partir de los manuscritos que Marx había estado escribiendo durante los años previos a su muerte.

El Capital es una obra densa y difícil. Leerla y entenderla requiere la dedicación de una ingente cantidad de horas de estudio. Y aunque corre el rumor de que todo comunista dice haberla leído y entendido, es improbable que sea cierto. A su naturaleza de material incompleto hemos de añadir el estilo del autor, que en algunos pasajes es ciertamente oscuro. De hecho, es habitual que los lectores inadvertidos se encuentren decepcionados tras consultar las primeras páginas. En ellas encontramos un alto nivel de abstracción teórica que dificulta mucho la lectura. Por decirlo de una forma breve, El Capital no es el típico libro que se puede leer mientras se va en el autobús. No es el Manifiesto Comunista. En efecto, el Manifiesto, escrito con Engels en 1848, había sido un material propagandístico elaborado para animar a los trabajadores en el contexto de las revoluciones europeas que estaban teniendo lugar entonces. Por el contrario, El Capital obedece a objetivos mucho más complejos y ambiciosos. Se aspira, nada más y nada menos, que a la comprensión exacta del funcionamiento del sistema económico capitalista. Y ello, a juicio de Marx, requería una exposición mucho más justificada y rigurosa. Una exposición que se parecía mucho más a los trabajos de los primeros economistas clásicos, como Adam Smith y David Ricardo, que a los textos publicados hasta entonces por los representantes del socialismo utópico, como Robert Owen o Saint-Simon. Para Marx, El Capital era un misil contra la burguesía precisamente por su capacidad para desvelar y desnudar las formas por las que una parte de la población explotaba a la otra parte. (más…)

La revolución Rusa y nosotros

Este texto es la conferencia traducida que Josep Fontana realizó en la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) el pasado 24 de octubre en el marco de unas jornadas sobre la Revolución Rusa. Estas jornadas, en las que también han impartido conferencias Antoni Domènech (que publicaremos en nuestra próxima edición), José Luis Martín Ramos y Jordi […]

a través de “La revolución rusa y nosotros”: Josep Fontana —

De ratas y de ratones: dos cuentos muy otros

Ratones-int

La Jornada/Rebelión

Sobre el poder seductor del fascismo (y su retorno)

La novela Spiewaj ogrody (2014) –título tomado de un poema de Rainer Maria Rilke– del escritor polaco Pawel Huelle, ambientada en Danzig/Wolne Miasto Gdansk de los años 30, narra la historia de un compositor que trabaja en una inconclusa –y ficticia– ópera de Wagner: El cazador de ratas de Hamelín. La vieja, documentada por los hermanos Grimm, leyenda sobre un flautista que al no recibir su recompensa por sacar las ratas de la ciudad se venga seduciendo con su música y desapareciendo a los niños inocentes, sirve de fondo para retratar el mundo a punto de sumergirse en llamas y hablar, entre otros temas, de cuestiones morales alrededor de Wagner, su propio antisemitismo y el (ab)uso de su obra por los nazis. Hitler, que hizo de Bayreuth su segunda casa, se sentía como uno de los héroes wagnerianos que se sacrificaban por el bien del pueblo teutón. En realidad era como aquel cazador de ratas de la ópera apócrifa que sedujo a los alemanes prometiendo liberarlos de la crisis y otras desgracias de Weimar. Pero muchos se dejaron seducir con ganas. (más…)

On Communism and Markets: A Reply to Seth Ackerman

Apparently rejected by Jacobin, this was originally posted over at Krul’s Notes and Commentaries blog.

Matthijs Krul

In his recent essay on Jacobin, Seth Ackerman makes a number of common arguments in favor of some form of market socialism over and against central planning as well as other designs for non-market, non-capitalist economies. The essay contains much that most socialists could agree with. He rightly cites the failure of the neoclassical argument for general equilibrium to apply in real-world situations under the devastating theoretical impact of the Cambridge capital critique and the so-called ‘theory of the second-best’, and the lack of statistical evidence proving the superior efficiency of market capitalist societies over those of the former Soviet bloc. The historical record of capitalism to achieve general efficiency, equity, and democracy is, in short, atrocious, and neoclassical economics always serves first and foremost as apologetics for this system – we probably need not go into this further.

(más…)

La Universitat Comunista del Països Catalans

Estimat ciutadà:

Aplaudeixo la idea de publicar la traducció de “Das Kapital” per terminis periòdics. Així, l’obra serà accessible sobretot a la classe obrera i per mi, aquesta consideració està per sobre de qualsevol altra.

Heus ací el cantó bo de la medalla, però també hi ha un revers: el mètode que jo he emprat, encara no ha estat aplicat en matèries econòmiques i fa força àrida la lectura dels primers capítols, i és de témer que el públic francès, sempre impacient per concloure, àvid de conèixer la relació entre els principis generals i les qüestions immediates que l’apassionen, es desanimi per no haver pogut avençar des de el principi.

Aquest és un desavantatge contra el que jo no puc fer-hi res, a no ser d’advertir i prevenir els lectors preocupats per la veritat.

No hi ha via règia per a la Ciència, i només poden arribar a llurs cims lluminosos aquells que no temen fatigar-se escalant llurs abruptes camins.

Rebeu, doncs, ciutadà, la seguretat de la meva afectuosa estimació.

KARL MARX

(Carta a Lâchatre, març de 1872).

PROEMI

La Universitat Comunista del Països Catalans (UCPC), neix d’una llarga meditació entorn de la necessitat expressada des de 1998 per l’Esquerra Independentista de forma cada cop més clamorosa: Necessitem formació sòlida per a poder lluitar millor. L’únic fi que ha de presidir la nostra activitat docent és servir com a arma necessària a totes aquelles persones i organitzacions, que, des de la seva activitat sindical, l’ecologisme, la associació de veïns, el taller, el treball pagès, l’aula, la lluita feminista o en qualsevol altre marc de la lluita de classes estan lluitant activament pel Socialisme i la Independència del Països Catalans. El conjunt del moviment ha près consciència que no es pot continuar amb conferències i cursets fets de forma desconnectada i de desigual nivell. (más…)

¿Fue muy exitosa la industrialización soviética? Paul Cockshott tercia en esta polémica aplicando matemáticas

FIGURE 2.2. Inferred growth rates as fraction of WHO standard rates. For the period 1928 to 1939 a scaled version of Allen’s graph for personal consumption over the period

FIGURE 2.2. Inferred growth rates as fraction of WHO standard
rates. For the period 1928 to 1939 a scaled version of Allen’s
graph for personal consumption over the period

En 2003 Robert C. Allen Professor de  Historia Economica en la Universidad de  Oxford publicó Farm to Factory: A Reinterpretation of the Soviet Industrial Revolution., Princeton, Princeton University Press donde califica la industrialización soviética de muy exitosa, sólo después de la de Japón. Una conclusión semejante no podría dejar de sucitar muchas críticas en estos tiempos en que la ideología capitalista quiere enterrar toda idea de socialismo.   Una de ellas es: Wheatcroft, “The first 35 years of soviet living standards: Secular growth and conjunctural crises in a time of famines,” Explorations in Economic History, vol. 46, no. 1, pp. 24–52, 2009. Wheatcrofts utiliza datos nutricionales de la URSS junto con información sobre la evalución de la estatura de los ciudadanos soviéticos para criticar la conclusión de Allen.  Paul Cockshott muestra las inconsistencias de los datos nutricionales de Wheatcroft y aplica una técnica matemática a los datos de estatura de los soviéticos para apoyar la conclusión de Allen en “Applying  Deconvolution of Russian Adult Heights to Infer Past Nutricional  Levels” un artículo de próxima publicación y del cual ponemos a su disposición un borrador que amablemente nos proporcionó el autor.

 

Farm to Factory: A Reinterpretation of the Soviet Industrial Revolution

Farm_to_Factory
This paper summarizes Robert C. Allen, Farm to Factory: A Reinterpretation of the
Soviet Industrial Revolution., Princeton, Princeton University Press, 2003.
A Reassessment of the Soviet Industrial Revolution
Robert C. Allen, FRSC, FBA, email: bob.allen@nuffield.oxford.ac.uk
Professor of Economic History
Oxford University
Soviet economic performance is usually dismissed as a failure. In contrast, I argue,the Soviet economy performed well. Japan was certainly the most successful developingeconomy of the twentieth century, but the USSR ranked just behind it. This success wouldnot have occurred without the 1917 revolution or the planned development of state ownedindustry. Planning led to high rates of capital accumulation, rapid GDP growth, and risingper capita consumption even in the 1930s. The collectivization of agriculture was notnecessary for rapid growth–I argue that industrial development would have been almost asfast had the five year plans been carried out within the frame work of the NEP–but it none-the-less nudged up the growth rate.
The rapid growth in per capita income was contingent not just on the rapid expansionof GDP but also on the slow growth of the population. This was primarily due to a rapidfertility transition rather than a rise in mortality from collectivization, political repression, orthe Second World War. Falling birth rates were primarily due to the education andemployment of women outside the home. These policies, in turn, were the results ofenlightenment ideology in its communist variant.

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