Economía marxista para el Siglo XXI

Archivo para la Categoría "Militarismo"

“Prefiero a Mandel que a Hobsbawm para interpretar la Segunda Guerra Mundial”

Entrevista al historiador Enzo Traverso

Ideas de Izquierda
Entrevistamos al historiador Enzo Traverso a propósito de la reciente publicación de “El significado de la segunda Guerra Mundial” de Ernest Mandel (Ediciones IPS-CEIP). Enzo Traverso es un consagrado historiador italiano dedicado a la historia intelectual europea. Comenzó su militancia en la Italia de los ‘70 en la organización autonomista Potere Operario, y posteriormente se vinculó a la corriente trotskista dirigida por Ernest Mandel. Entre sus obras se destacan La historia desgarrada. Ensayo sobre Auschwitz y los intelectuales (Barcelona, Herder Libros, 2011) y A sangre y fuego. De la guerra civil europea, 1914-1945 (Buenos Aires, Prometeo Libros, 2009). En números anteriores de IdZ hemos discutido sus libros más recientes ¿Qué fue de los intelectuales? (IdZ 14) y El final de la modernidad judía. Historia de un giro conservador (IdZ 21).-IdZ: En tu prólogo al libro de Mandel en la reciente edición en el Estado Español, destacás el lugar que ocupa Mandel en tu propia reflexión sobre la Segunda Guerra Mundial. ¿Cómo definirías ese lugar?
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París: la sombra de Argelia


Robert Fisk

No sólo uno de los atacantes se esfumó después de la matanza en París. Tres naciones cuya historia, acción –e inacción– ayudan a entender la carnicería cometida por el Isis han escapado en gran medida a la atención entre la casi histérica respuesta a los crímenes de lesa humanidad en la capital francesa: Argelia, Arabia Saudita y Siria.

La identidad franco-argelina de uno de los atacantes demuestra de qué modo la salvaje guerra francesa de 1956-62 en Argelia continúa infectando las atrocidades de hoy. La absoluta negativa a contemplar el papel de Arabia Saudita como proveedora de la forma más extrema del islam, la wahabita sunita, en la que cree el Isis, muestra de qué manera nuestros líderes aún rehúsan reconocer los vínculos entre el reino y la organización que atacó a París. Y nuestra falta total de voluntad de aceptar que la única fuerza militar regular en combate constante con el Isis es el ejército sirio –que lucha por el régimen que Francia desea destruir– nos impide aliarnos con los inmisericordes soldados que están en acción contra el Isis con mayor ferocidad aún que los kurdos. (más…)

Gaza: los hechos sobre el terreno

Ayer, entre las ruinas humeantes de un edificio en la franja de Gaza, un joven palestino practica parkour. Foto Reuters
Noam Chomsky
El 26 de agosto, Israel y la Autoridad Palestina aceptaron un acuerdo de cese del fuego luego del asalto isarelí de 50 días a Gaza que dejó 2 mil 100 palestinos muertos y vastos parajes de destrucción. El acuerdo pone fin a la acción militar de Israel y Hamas y afloja ligeramente el sitio israelí que ha estrangulado a Gaza durante muchos años.

Sin embargo, es apenas el más reciente en la serie de acuerdos similares alcanzados después de cada una de las intensificaciones periódicas del interminable asalto militar israelí sobre Gaza.

Desde noviembre de 2005, los términos de estos acuerdos siguen siendo iguales. La pauta regular es que Israel desprecia cualquier acuerdo en vigor, mientras Hamas lo cumple –como Israel ha aceptado–, hasta que un fuerte aumento en la violencia israelí provoca una respuesta de Hamas, seguida por una brutalidad aún más feroz.

Estas crestas son llamadas cortar el césped en la jerga israelí. La más reciente fue descrita con más precisión como remover el suelo superficial por un alto oficial miltar estadunidense, citado por la sucursal estadunidense de Al Jazeera.

El primero de la serie fue el Acuerdo de Movimiento y Acceso entre Israel y la Autoridad Palestina, de noviembre de 2005. Estipulaba un cruce entre Gaza y Egipto en Rafah para la exportación de bienes y el tránsito de personas, cruces entre Israel y Gaza para artículos y personas, reducción de obstáculos al movimiento dentro de Cisjordania, convoyes de autobuses y camiones entre Cisjordania y Gaza y construcción de un puerto en Gaza, y la reapertura del aeropuerto de Gaza, que bombardeos israelíes habían demolido.

Ese acuerdo fue alcanzado poco después de que Israel retiró sus colonos y fuerzas militares de Gaza, acción conocida como desvinculación. El motivo fue explicado por Dov Weisglass, confidente del entonces primer ministro Ariel Sharon, quien estuvo a cargo de negociarlo y ejecutarlo.

La significancia de una desvinculación es congelar el proceso de paz, declaró Weisglass al diario Haaretz. “Y cuando se congela el proceso, se previene la instauración de un Estado palestino y se evita hablar de los refugiados, de las fronteras y de Jerusalén. En los hechos, todo ese paquete llamado Estado palestino, con todo lo que implica, ha sido retirado de nuestra agenda por tiempo indefinido. Y todo esto, con autoridad y permiso. Todo con la bendición presidencial de (Estados Unidos) y la ratificación de las dos cámaras del Congreso.

La desvinculación es en realidad formaldehído, añadió Weisglass. Proporciona la cantidad de formaldehído necesaria para que no exista un proceso político con los palestinos.

Esa tónica ha continuado hasta el presente: desde la operación Plomo endurecido en 2008-09 pasando por Pilar de defensa en 2012 hasta Borde protector este verano, el ejercicio de corte de césped más extremo… hasta ahora.

Durante más de 20 años Israel se ha dedicado a separar Gaza de Cisjordania, en violación de los Acuerdos de Oslo, que firmó en 1993, los cuales declaran que Gaza y Cisjordania constituyen una unidad territorial inseparable.

Una ojeada al mapa explica el razonamiento. Separada de Gaza, cualquier enclave en Cisjordania dejado a los palestinos carece de acceso al mundo exterior. Son contenidos por dos potencias hostiles, Israel y Jordania, ambos aliados cercanos de Estados Unidos. Y, pese a ilusiones en contrario, Estados Unidos está muy lejos de ser un negociador honesto y neutral.

Además, Israel ha estado ocupando sistemáticamente el valle del Jordán, expulsando a los palestinos, fundando colonias, hundiendo pozos y procurando de otras formas que la región –alrededor de un tercio de Cisjordania, gran parte tierra cultivable– acabará integrada a Israel junto con las demás regiones arrebatadas.

Los demás cantones palestinos quedarán totalmente aprisionados. La unificación con Gaza interferiría con todos estos planes, que se remontan a los primeros días de la ocupación y han tenido apoyo firme de los principales bloques políticos israelíes.

Puede que Israel sienta que su apropiación de territorio palestino en Cisjordania ha marchado sin contratiempos hasta ahora, así que hay poco que temer de alguna forma limitada de autonomía para los enclaves que les queden a los palestinos.

También hay cierta verdad en la observación del primer ministro Benjamin Netanyahu: Muchos elementos en la región entienden hoy día que, en la lucha en la que están amenazados, Israel no es un enemigo, sino un socio. Es de suponerse que aludía a Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos.

Sin embargo, el destacado corresponsal diplomatico israelí Akiva Eldar añade que “todos esos ‘elementos en la región’ también entienden que no hay acción diplomática valerosa e integral en el horizonte sin un acuerdo sobre la instauracion de un Estado palestino con base en las fronteras de 1967 y una solución justa y negociada al problema de los refugiados”.

Eso no está en la agenda israelí, advierte, y de hecho entra en conflicto con el programa electoral de 1999 de la gobernante coalición Likud, que nunca se ha rescindido y que rechaza de plano la instauración de un Estado palestino al oeste del río Jordán.

Algunos comentaristas israelíes enterados, sobre todo el columnista Danny Rubinstein, creen que Israel está decidido a dar marcha atrás y relajar su estrangulamiento de Gaza.

Veremos.

El registro de estos años pasados sugiere otra cosa, y los primeros signos no son auspiciosos. Al terminar la operación Borde protector, Israel anunció su mayor apoderamiento de tierra en Cisjordania en 30 años, casi 500 hectáreas.

Con frecuencia se dice en todos lados que si el acuerdo de dos estados está muerto por efecto de la apropiación de tierras palestinas por Israel, el resultado será un Estado palestino al oeste del Jordán.

Algunos palestinos reciben bien este resultado, previendo que pueden embarcarse en una lucha por la igualdad de derechos modelada en la lucha antiapartheid en Sudáfrica. Muchos comentaristas israelíes advierten que el resultante problema demográfico de más nacimientos árabes que judíos y una disminución de la inmigración judía socavaría su esperanza de un Estado democrático judío.

La alternativa realista a un acuerdo de dos estados es que Israel continúe con los planes que ha estado aplicando durante años: apoderarse de cuanto considere de valor en Cisjordania, evitando concentraciones de población palestina y retirando a los palestinos de las zonas que absorba. Con eso evitara el temido problema demográfico.

Las zonas ocupadas comprenden una Gran Jerusalén muy extendida, la zona del ilegal muro de separación, los corredores que cortan las regiones al este y probablemente el valle del Jordán.

Gaza continuara bajo el duro sitio de siempre, separada de Cisjordania. Y los Altos del Golan de Siria –al igual que Jerusalén, anexados en violación de las órdenes del Consejo de Seguridad– se volverán con sigilo parte del Gran Israel. Entre tanto, los palestinos de Cisjordania serán contenidos en cantones inviables, con acomodo especial para las élites en el acostumbrado estilo neocolonial.

Durante un siglo, la colonización sionista de Palestina ha avanzando primordialmente sobre el principio pragmático de la silenciosa consumación de hechos en el terreno que el mundo a la larga ha llegado a aceptar. Ha sido una política sumamente exitosa. Hay todos los motivos para prever que persistirá mientras Estados Unidos aporté el apoyo militar, económico, diplomático e ideológico necesario.

Para quienes les interesan los derechos de los palestinos sometidos a la brutalidad, no puede haber una prioridad más alta que trabajar por cambiar las políticas estadunidenses, lo que de ningún modo es un sueño guajiro.

* El libro más reciente de Noam Chomsky es Masters of Mankind: Essays and Lectures, 1969-2013 (Maestros de la humanidad: ensayos y conferencias, 1969-2013). Chomsky es profesor emérito de lingüística y filosofía en el Instituto Tecnológico de Massachusetts, en Cambridge, Mass.

© 2014 Noam Chomsky

Distributed by The New York Times Syndicate

Traducción: Jorge Anaya

 

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2014/10/04/opinion/023a1mun

“¿Cómo pueden ser objetivos los periodistas al escribir sobre niños muertos?”

Aspecto de la región de Beit Lahiya, franja de Gaza, tras los bombardeos que lanzó Israel la semana pasada, incluida una escuela que servía de refugio a palestinos. Foto Reuters

Aspecto de la región de Beit Lahiya, franja de Gaza, tras los bombardeos que lanzó Israel la semana pasada, incluida una escuela que servía de refugio a palestinos. Foto Reuters

Buscando un eco

American Curios
David Brooks
¡Qué horror!, se repite entre compañeros de este periódico y entre colegas del gremio en otros medios del mundo. Las imágenes y notas redactadas, editadas y publicadas de niños en infiernos desolados y ensangrentados tanto en Gaza como en el trayecto desde Centroamérica hasta los centros de albergue/detención en la frontera estadunidense se trasmiten como si fueran balazos de ametralladora atinados al corazón de la humanidad.

¿Cómo se puede justificar todo esto? ¿Cómo se aguanta? Las cosas han llegado a tal extremo que ponen en duda la misma labor periodística: si las imágenes y las palabras que enviamos ya no provocan un respuesta suficiente para frenar todo esto, un basta ya, entonces algo ya no funciona. Se supone que como periodistas intentamos cumplir con la obligación de contar, documentar, dar a entender hasta lo posible lo que sucede para que todo ciudadano pueda decidir cómo responder, y para someter el poder al juicio popular, o sea, hacer que el gobierno rinda cuentas por lo que hace en nombre de todos. Pero por ahora pareciera que estamos condenados a contar la misma historia una y otra vez. Como si Sísifo fuera periodista. (más…)

Del modelo Auschwitz al modelo Gaza

Lavaca


Una semana de muertes en la Franja de Gaza, desde la comparación con históricos bombardeos aéreos, pasados y presentes. La diferencia entre un ataque y un “cálculo político”, los “crímenes de guerra”, la población civil y las armas que producen cáncer.En poco menos de una semana Israel desencadenó sobre la Franja de Gaza una lluvia de bombas que han matado ya a más de 200 personas, 80 por ciento de ellas civiles y una quinta parte niños. La excusa para los ataques son los misilazos que del otro lado lanzan los milicianos de Hamas sobre Israel, que acaban de causar la primera víctima mortal en Israel. Pero la disparidad no es sólo en cuanto a víctimas: Gaza es un menguado territorio de poco más de 350 quilómetros cuadrados que vive bajo el acoso sistemático de la potencia militar de la zona. Cada tanto, sobre su millón y medio de habitantes caen las bombas, según una repetida lógica de larga data, ante la indiferencia de las potencias occidentales, que por menos de eso ya estarían preparando una “intervención militar humanitaria” para frenar al agresor. Al final de la Segunda Guerra Mundial, señala el filósofo español Santiago Alba Rico, se produjeron en Europa varios acontecimientos que marcaron la historia posterior. El primero, dice, es que durante los procesos de Nuremberg se registra el rechazo del abominable “modelo Auschwitz”, signado por “la deshumanización y exterminio horizontal del otro”; pero antes la principal potencia vencedora, Estados Unidos, había impuesto “la legalización de facto de los bombardeos aéreos” sobre población civil.
El “modelo Hiroshima” se vuelve entonces aceptable y “la deshumanización y exterminio vertical del otro se asume como rutinaria o como no penalizable” [1]. El bombardeo a Dresde, semanas antes de la rendición de Alemania, en marzo de 1945, en el que las fuerzas aéreas estadounidense y británica provocaron la muerte de entre 25 y 35 mil personas, es considerado por Donald Bloxham, editor del Journal of Holocaust Education, como un “crimen de guerra”. Apenas derrotados los nazis, Francia bombardeaba Argelia y Siria, provocando masacres sin que los capitostes del nuevo orden mundial emitieran la menor protesta.
Los bombardeos aéreos desde entonces han sido cosa común, incluyendo el horror de Vietnam. “Ahora mismo los drones estadounidenses bombardean Pakistán o Yemen, los aviones de Bashar al Assad a su propio pueblo y los F-16 de Israel a los palestinos de Gaza. Todos esos bombardeos nos impresionan tanto como una tormenta de verano y, desde luego, mucho menos que una cuchillada en el metro”, remata Alba Rico.
Si de Gaza se trata, los ataques aéreos contra ese territorio palestino tienen una larga historia, con su secuela de miles de muertos, entre ellos cientos de niños, que representan entre el 25 y el 30 por ciento de las víctimas. (más…)

Boicoteemos a Israel

Boicoteemos a Israel por sus crímenes contra Palestina, hoy son en Gaza: no hay que comprar productos cuyo código de barras empiece con 729.

Ciudadanos del mundo piden que cese la agresión de Israel contra Gaza

 

Manifestación en Londres contra la matanza en Gaza

El portal de Noticias ‘The Independent’, difundió que miles de manifestantes se reunieron fuera de la Embajada de Israel en la capital británica este viernes. Los activistas inundaron las calles alrededor del edificio con pancartas que rezaban: ‘¡Que pare el asedio!’ y ‘Libertad para Palestina’.

Stephane Frappreau, que se dijo judía, afirmó que la protesta tenía como propósito “defender a la humanidad y parar la masacre”.

Regeneración, 12 de julio 2014.-Israel inició la operación “Borde Protector” bajo la excusa de contrarrestar los lanzamientos de cohetes de parte de la milicia palestina Hamás, sin embargo, más del 70 por ciento de las víctimas fatales del conflicto son civiles palestinos.

Más de mil marroquíes alzaron su voz este jueves contra los ataques de Israel a la Franja de Gaza, acción que ha dejado hasta la fecha, al menos 100 fallecidos y unos 700 heridos.

 

 

 La Campaña de Solidaridad Palestina, que apoya las protestas, afirma: “Los palestinos que viven bajo la ocupación israelí se enfrentan actualmente a una escalada horrible de racismo y violencia porque el Estado de Israel lleva a cabo una estrategia de castigo colectivo”.

Decenas de activistas también protestaron contra el bombardeo del Ejército israelí contra Gaza frente a la Embajada de Israel en Washington. Los manifestantes reivindicaron el fin del derramamiento de sangre en la zona y exigieron al Gobierno de Estados Unidos que deje de prestar apoyo militar a este país.

En Chile: La Comunidad Judía realizó el viernes, en Santiago, frente a la sede de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) de las Naciones Unidas, una “manifestación por la paz” en Medio Oriente para hacer un llamado al fin del conflicto y buscar soluciones concretas para israelíes y palestinos.

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Información: RT- Telesur-AFP

 

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