Economía marxista para el Siglo XXI

Archivo para la Categoría "Política"

Trump´s brain

Trump´s_brain2
“Trump hast two parts of brain, ´left´ and ´right´.

In the left side there´s nothing right.

In the right side there´s nothing left .”

I do not know the author´s name.

Alejandro Valle Baeza

Marxista por convicción contestatario por necesidad

Aloia Álvarez Feáns septembre 2005

François Houtart visto por usted mismo : “Marxista por convicción contestatario por necesidad”

Marxista sí, en el sentido de que ha habido dos fuentes que me acercaron al marxismo. Primero fue mi trabajo en sociología de la religión, lo que he desarrollado mucho en América Latina y Asia. Empecé con otras teorías sociológicas y finalmente encontré que el método marxista era la manera más adecuada de explicar los fenómenos. Y hablo desde un punto de vista metodológico, evidentemente, porque como creyente y como sacerdote no puedo aceptar la posición marxista atea pero sí el marxismo como metodología de análisis para el estudio de los fenómenos religiosos y de las sociedades precapitalistas.

¿Cuál es la otra fuente ?

La otra fuente es el compromiso político. He trabajado especialmente contra la guerra de Vietnam, donde milité mucho con marxistas y descubrí el compromiso social y político que éstos tienen. También fue para mi la constatación absoluta de la necesidad de construir el socialismo. Ahora debemos ser prudentes en la utilización de la palabra porque el término socialismo se aplica en todas partes. El estalinismo, la Tercera Vía de Blair, a todo se le llama socialismo, pero ¿qué es el socialismo ? He descubierto que es necesario tener un proyecto de transformación económica, social, política y cultural del mundo hacia otro modelo, que podemos llamar socialista si queremos. Así que, sí, soy marxista en estos dos sentidos, en la búsqueda de otra manera de construir la sociedad y en la adopción de un modelo de análisis que nos permita entender mejor las contradicciones de la sociedad actual e imaginar lo que podría ser otro tipo de sociedad.

En ese sentido, ha afirmado que debemos tener una perspectiva no sólo reformista, sino revolucionaria, a la hora de imaginar ese otro tipo de sociedad.

Una posición reformista es la que sostiene que es posible adaptar el sistema, humanizar el capitalismo. Esa es la perspectiva que veo en muchas organizaciones que tratan de transformar lo inmediato pero perdiendo la perspectiva a largo plazo. A mi entender, ser revolucionario, en cambio, es no pararse en dar pequeños pasos, debemos tener como enfoque global, a largo plazo, la transformación radical del sistema capitalista como orientador de toda la organización económica de la globalidad. Podemos decir que el capitalismo es el sistema más eficaz a la hora de producir bienes y servicios, lo que en cierto sentido es verdad, a condición de no preguntarse demasiado sobre las condiciones de la producción y la distribución de los servicios… Pero si definimos la economía como la actividad humana destinada a satisfacer y construir la base material necesaria para la vida física, cultural, espiritual, de todos los seres humanos, sin duda, es el sistema más ineficaz que la humanidad jamás ha creado. Así, con esta conciencia, no podemos ser otra cosa que revolucionarios. Tenemos que cambiar este sistema, no podemos parar hasta cambiarlo, sabiendo, eso sí, que es un proceso a largo plazo.

Lea completo el artículo: http://www.cetri.be/Francois-Houtart-sociologo-y?lang=fr

Corea del Norte una historia de aislamiento

Tensions in Asia have been rising sharply as North Korea continues its missile testing in defiance of US demands for them to cease. President Trump has been upping the ante with threats to by-pass China and the stalled so-called six party talks supposedly working out a ‘peace solution’ with North Korea, and ‘deal with’ North […]

a través de North Korea: a story of isolation — Michael Roberts Blog

La clase obrera no va al paraíso. Crónica de una desaparición forzada

La clase obrera no va al paraíso. Crónica de una desaparición forzada, de Ricardo Romero y Arantxa Tirado (Akal, Barcelona, 2016)

CHAVS es un libro espléndido. Coloca a la clase en el primer plano partiendo del discurso hegemónico de la burguesía británica, de sus representantes políticos y mediáticos sobre las clases en general -que dicen que han dejado de existir- y sobre la clase obrera en particular. Remite al thatcherismo, como momento germinal de ese discurso, justo cuando la clase trabajadora resultó abrumadoramente derrotada. A lo largo de sus páginas analiza igualmente las comunidades obreras, golpeadas por las políticas neoliberales, de un modo que nos recuerda a EP Thompson, un historiador al que admira Owen Jones. Asimismo, plantea que la vuelta de la izquierda a la clase trabajadora es requisito para derrotar a los tories y sus políticas. La grandeza del libro es que sus análisis y reflexiones trascienden el caso británico. De hecho, puede decirse que CHAVS ha convertido a Owen Jones en uno de los intelectuales más influyentes de la izquierda europea. Jones es, además, un hombre muy joven, lo que constituye otra buena noticia.

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El mayor estadista del último medio siglo

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Guillermo Almeyra
Fidel Castro fue, con mucho, el mayor estadista del reciente medio siglo. Fue el último de los grandes revolucionarios dirigentes de las movilizaciones democráticas de liberación nacional que comenzaron en 1910 con las revoluciones china, persa y mexicana, y durante y después de la Segunda Guerra Mundial llevaron a la independencia y unidad del subcontinente indio y de Indonesia, Indochina, las colonias africanas, el Egipto nasseriano y Argelia.

Cuba es un pequeño país de 11.5 millones de habitantes. Durante mucho tiempo dependió económicamente de la exportación de un monocultivo –el azúcar de caña-, de ron y tabaco y del turismo, y depende ahora tam-bién de la provisión de servicios (turismo, envío de médicos y enseñantes). Esta economía de postre (lujos prescindibles como el tabaco y la bebida) y de servicios produce muy escasas ganancias y dependen de la distribución de la plusvalía mundial que se produce en regiones más industrializadas, o sea, de los excedentes económicos de que puedan disponer los sectores medios que consumen esos bienes y servicios no indispensables. Es, por lo tanto, un país frágil y dependiente.

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Os estudantes querem um outro Brasil e um outro tipo de política — Leonardo Boff

Seria ingênuo pensar que o movimento dos estudantes ocupando escolas e universidades se esgota na crítica de um dos mais vergonhosos projetos já havidos, da reforma do ensino médio ou no protesto contra a PEC 241 da Câmara e agora PEC 55 do Senado, PEC da brutalização contra os mais vulneráveis da nação. O que […]

a través de Os estudantes querem um outro Brasil e um outro tipo de política — Leonardo Boff

América Latina y el triunfo de Trump

Raúl Zibechi

A quienes tenían dudas de que ha nacido una nueva derecha, el triunfo de Donald Trump debería convencerlos de lo contrario. La nueva derecha cuenta con amplio apoyo popular, sobre todo entre los trabajadores y las clases medias vapuleadas por la crisis de 2008 y los efectos de la globalización, como ya sucedió en Inglaterra con el Brexit. Estamos ante un mundo nuevo donde esta derecha machista y racista recoge la rabia de los millones perjudicados por el sistema. Una derecha nostálgica de un pasado que no volverá, en un periodo de decadencia imperial y del sistema-mundo capitalista.

Lo que desnudaron las elecciones estadunidenses es la fractura interna que vive la sociedad, el empobrecimiento de las mayorías y el enriquecimiento obsceno del 1%. Pero también desnudaron el papel vergonzoso de los medios de comunicación, empezando por los respetables The New York Times y The Wall Street Journal, que no tuvieron empacho en titular que Trump era el candidato de Vladimir Putin. Robert Parry (periodista de investigación que destapó el escándalo Irán- Contras) afirma que el otrora respetable Times ha perdido su senda periodística, convirtiéndose en una plataforma de propaganda y apologética de los poderosos (goo.gl/BbVy1d).

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Hillary Clinton: Wall Street’s Losing Horse? Constitutional Crisis? What’s the End Game?

By Prof Michel Chossudovsky

Since the release of FBI Director Comey’s Second letter to the US Congress, the presidential elections process has gone haywire, out of control. The bipartisan political apparatus is in crisis.

“I FBI director [James Comey] am writing to inform you that the investigative team briefed me on this yesterday, and I agreed that the FBI should take appropriate investigative steps designed to allow investigators to review these emails to determine whether they contain classified information, as well as to assess their importance to our investigation.” 

Two important questions:

WHO IS BEHIND WIKILEAKS WHICH RELEASED THE EMAILS?

WHO IS BEHIND FBI DIRECTOR JAMES COMEY? 

In both cases, we are dealing with powerful interest groups.  CUI-BONO?

Has there been a shift in the Corporate Elite’s unbending support for Hillary Clinton? Or are the Elites divided?  This is something to be carefully investigated.

FBI Director Comey (image right) did not take this decision on his own. While he was described as responding to pressures from within the FBI, the crucial question is: Who are the power brokers behind James Comey? What mechanism incited him to take that decision?

Does he have a relationship with Trump?  Several media have even intimated that Moscow could have been behind Comey’s second letter. An absurd proposition.

The Trigger Mechanism

The trigger mechanism which incited the FBI Director to send a Second Letter to Congress was a report by the Wall Street Journal published four days prior to his October 28 decision.

On October 24, the WSJ revealed that “Clinton friend [Virginia Governor] Terry McAuliffe donated money to a [senior] FBI investigator’s wife when she ran for office” .

Governor Terry McAuliffe transferred the money on behalf of Hillary Clinton:

“Last night’s revelation that close Clinton ally Terry McAuliffe authorized $675,000 to the wife of a top official at the FBI, who conveniently was promoted to deputy director, and helped oversee the investigation into Clinton’s secret server  is deeply disturbing…

The fact that this was allowed to occur shows either outright negligent behavior by the FBI or a level of corruption that is beyond belief. The FBI needs to fully address these issues as soon as possible,The Wall Street Journal broke the story  on Sunday. The FBI has been under fire for not recommending indictment against Hillary Clinton.”(Breibart October 24, 2016)

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Francia: ¡bienvenida la lucha de clases!

Maciek Wisniewski *
En Las luchas de clases en Francia (1850) –una serie de artículos publicados luego como panfleto separado (1895)–, Carlos Marx, analizando las grandes transformaciones políticas por las que a mitad del siglo XIX pasa este país, describe la lucha de clases como “política ejercida en ‘terreno ideológico’ y en ‘disfraces ideológicos’”. Hoy, desde luego, seguimos en el terreno ideológico e incluso –por la contraofensiva del neoliberalismo– quizás más que nunca.

Seguimos, también, en el teatro de los disfraces. En la escena política francesa destacan las patéticas figuras de François Hollande y Manuel Valls, que sólo andan de socialistas para representar mejor los intereses clasistas de la patronal y del gran capital. Pero después de varios años deaburrimiento y tras oscuros meses de desmovilización por las amenazas del terror y miedo inducido desde el Estado, finalmente se caen las máscaras.

Las intensas movilizaciones sindicales –huelgas, piquetes, bloqueos, hasta luchas en las barricadas– y el surgimiento del movimiento Nuit debout en respuesta a la neoliberal reforma laboral que aumenta horas de trabajo, facilita despidos, anula la negociación colectiva y contratos por rama gremial, arrastrando a los trabajadores de vuelta al siglo XIX y tiempos de Marx, constituyen un nuevo capítulo en las luchas de clases en Francia.

Tras dos meses y medio del estallido de Nuit debout son otra vez los sindicatos los que tienen la iniciativa. Hace unas semanas, Stathis Kouvelakis hizo una observación crucial: hay que ver qué sector será la locomotora de las movilizaciones actuales, el papel que en otros ciclos de protesta cumplían trabajadores de refinerías y ferrocarrileros ( The Jacobin, 16/5/16).

¿La locomotora?

Curioso: es justamente en Las luchas… donde Marx incluye la famosa aseveración las revoluciones son las locomotoras de la historia, que casi 100 años más tarde Walter Benjamin encuentra tan problemática.

Tal vez la frase –acorde con eldictum benjaminiano– debería ser entonces: “hay que ver qué sector será capaz de ‘jalar el freno de emergencia’”; sea como sea, en la cabeza están otra vez los refineros y los ferrocarrileros. Los primeros paralizando el suministro de combustible en todo el país y los segundos –en la huelga abierta desde hace dos semanas– deteniendo la mitad de conexiones locales y 80 por ciento de trenes rápidos (TGV). Detienen incluso el tren especial en que viaja el trofeo de la Eurocopa 2016, una pasajera bocanada de aireque el gobierno aprovecha para desviar la atención interna e internacional de las protestas.

Tiene razón David Fernbach, aunque en varios aspectos se queda corto: Las luchas… es un documento formidable. Allí Marx por primera vez trata de explicar el presente usando sumétodo materialista y empieza a desarrollar de manera sistemática conceptos para analizar el fenómeno de la lucha de clases: una lucha de grupos cuya existencia e intereses son determinados por las relaciones de producción (en: Karl Marx, Surveys from exile, 2010, p. 9).

Afina su argumento.

Hasta ahora –incluso recién enManifiesto comunista (1848)– habla sólo de dos clases (la burguesía y el proletariado), pero estudiando a Francia descubre una rica variedad de ellas y de sus fracciones, sobre todo las que conforman el bloque de poder. Al final resultará que la lucha de clases es posible precisamente porque no hay solo dos clases, sino más elementos que no encajan, y que el conflicto se da porque luchan por encajar o porque otros luchan por apropiarse de ellos.

Hablando de la democracia representativa –y tratando de responder a una pregunta: ¿cómo es posible que una minoría de clase propietaria logra gobernar a los demás?– enfatiza que ésta nace como un producto de la lucha de clases y que en ella tendrá su fin. Negar esto o tener ilusiones de lo contrario es para él un ‘“cretinismo parlamentario’: una epidemia que se propagó ampliamente por Europa a partir de 1848”. Si bien Marx no desecha la democracia parlamentaria (sic), tampoco defiende mucho el sufragio universal (sic) –un fenómeno marginal en su tiempo (p. 13-14)–, prefiriendo criticar el poder mágicoque le atribuyen los sectores dominantes que acostumbran contraponer reglas abstractas de justicia a los resultados inmediatos de la lucha de clases.

Cuando en 1848 el gobierno de Lamartine niega al pueblo de las barricadas parisinas el derecho dedeclarar una (nueva) república, diciendo que sólo la mayoría de los franceses tiene esta facultad, que hay que esperar su voto y que todo esto es una usurpación, Marx responde con una amarga ironía: La burguesía permite al proletariado sólo un tipo de usurpación: la de la lucha (The class struggles…, en: Surveys from exile, p. 42).

He aquí un déjà vu: el otro día a los manifestantes que en las calles de París demandan el retiro de la ley laboral, el primer ministro Valls les dice: ¡La democracia no es la calle! ¡La democracia es el voto!(Libération, 9/6/16).

¡Vaya ironía!

Lo dice el mismo político que –frente a la resistencia en las filas de su propio Partido Socialista (cuyo nombre sin embargo ya no engaña a nadie…)– no se anima a poner dicha propuesta a un debate parlamentario y sujetarla a la votación, como debería ser, sino opta por pasarla por decreto (¡sic!), un mecanismo antidemocrático por excelencia.

Y él mismo, cuya (im)popularidad –73 por ciento de desaprobación vs 18 por ciento de aprobación– contrasta con la opinión de 72 por ciento de los franceses que rechazan la nueva ley (Le Figaro, 2/6/16). Pero por supuesto,hay que esperar el voto y todo lo contrario sería una usurpación, dirán los defensores de la democracia procedural contagiados del virus delcretinismo parlamentario que aún no se extinguió en las Europas (y hasta se propagó por el mundo). Esperar, esperar, esperar… mientras las clases dominantes pasan por debajo de la mesa reformas antipopulares sin posibilidad de ser aprobadas ni siquiera en los parlamentos controlados por su propio bloque de poder.

Se mire como se mire en 2016, igualito que en los tiempos de Marx, el único tipo de usurpación que la burguesía permite a la clase trabajadora es la de la lucha.

En efecto: ¡bienvenidos de vuelta al siglo XIX!

* Periodista polaco

Twitter: @periodistapl

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/06/17/opinion/016a2pol

Lea más: Huelga de trenes en Francia altera transporte ferroviario de todo el país

El rechazo de la clase trabajadora al establishment político-mediático de EEUU (y de España) / Vicenç Navarro — Sociología crítica

Por Vicenç Navarro. Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra, y Profesor de Public Policy, The Johns Hopkins University En EEUU la sabiduría convencional promovida por el establishment político-mediático del país, y que se reproduce a través de los mayores medios de información, está descubriendo que algo falla en su análisis de la […]

a través de El rechazo de la clase trabajadora al establishment político-mediático de EEUU (y de España) / Vicenç Navarro — Sociología crítica

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