Economía marxista para el Siglo XXI

Entradas etiquetadas como ‘Capital a interés’

La deuda, las deudas

Revista Herramienta N° 55

Primavera de 2014 – Año XVII

ISSN 1852-4710

Autor(es): Logiudice, Edgardo

Logiudice, EdgardoLogiudice, Edgardo. Abogado y ex-docente de Ciencias Políticas de la Universidad de Buenos Aires y co-autor -junto a Leandro Ferreyra y Mabel Thwaytes Rey- de Gramsci Mirando al Sur, Buenos Aires, K&ai, 1994. Integró el Colectivo editorial de DOXA. Es autor de numerosos artículos y ensayos en publicaciones de Francia, Italia y nuestro país, referidos a las problemáticas de la pobreza, la propiedad, el Estado, la representación y la crítica a la ideología. Autor de Agamben y el Estado de Excepción, Ediciones Herramienta, Buenos Aires, 2007. Integra el Consejo de redacción de Herramienta


De esclavo a súbdito

de súbdito a ciudadano

de ciudadano a deudor

Ajo (María José Martín de Hoz)

Historia de la Humanidad

Preocupaciones

Dos parecen ser hoy las principales preocupaciones de las usinas ideológicas del pensamiento económico, político-económico, de los sectores dominantes. La desigualdad extrema y el funcionamiento de los mercados financieros. Dos caras o dos aspectos del capitalismo hegemonizado por el sector de las finanzas.

De los premios Nobel de la primera década de este siglo, también dos son los elegidos como portavoces por los grandes medios de difusión especializados en negocios y finanzas. Ellos llegan como voces de alerta frente a los límites escandalosos de la ortodoxia del llamado neoliberalismo. Ello les otorga cierto aire de progresismo que algunos sectores, particularmente los presuntos neo-keynesianos, se hallan dispuestos a comprar. La cerrazón de los grupos más conservadores, en especial en los Estados Unidos los republicanos, ayudan a abonar ese supuesto carácter.

Paul Krugman monta en el caballito de la desigualdad, de la extrema desigualdad. Claro es que no está sólo, lo acompañan nada menos que el FMI, con un informe de comienzos de año, y la calificadora de riesgos Standard & Poor’s, que se lució en su momento calificando como buenas las hipotecas basura, con otro del 5 de agosto.

(más…)

“El capital ficticio como categoría económica de El Capital de C. Marx”: Ulises Pacheco Feria

Introducción

La categoría capital ficticio fue empleada por Marx en el tomo III de El Capital. El objetivo de este tercer tomo era mostrar el proceso de producción y circulación del capital como una totalidad orgánica, como “lo concreto”, “síntesis de numerosas determinaciones”—diría Marx. Este último libro es la conclusión de una obra que tiene el propósito de reproducir teóricamente las relaciones de producción capitalistas y deducir, a partir de las leyes inmanentes a este modo de producción, “el devenir histórico de la totalidad”.

Pero lo singular del tercer tomo de El Capital radica en que en él se abordan las relaciones de producción en su expresión más inmediata; las formas más superficiales y tangibles en que se realiza la distribución y apropiación de la plusvalía. Más que la relación trabajo-capital, se exponen allí las relaciones entre capitalistas; la multiplicidad de formas de apropiación capitalista se expresa en las distintas “categorías antitéticas” en que se distribuye el plustrabajo. El movimiento objetivo de estas categorías gobierna la voluntad de los agentes del capital. Sin embargo, las relaciones entre los distintos tipos de capitalistas, traídas a un primer plano, ocultan el antagonismo existente entre los dueños de las condiciones de producción y los obreros asalariados, al tiempo que nos revelan todo un cuerpo de nuevas contradicciones, no menos virulentas y letales, que se articulan a aquel antagonismo fundamental. El estudio de estas contradicciones, en el marco general de la acumulación y el ciclo industrial, nos permite comprender la realización del capital en su conjunto, como resultado de la existencia y funcionamiento de “formas irracionales” de valorización del capital; en el mundo caótico y alucinante de la Bolsa y los mercados de capitales, por el contrario, la irracionalidad de la naturaleza del capital parece conquistar el sentido común de los individuos; así el capital ficticio encuentra un lugar en este tercer libro: como expresión de una “contradicción absurda” derivada del desarrollo del sistema crediticio, del funcionamiento del capital de préstamo y de la capitalización de activos financieros.

El estudio de la categoría capital ficticio, en El Capital de Marx, representa un importante asidero teórico para la comprensión del capitalismo contemporáneo; por tanto, la finalidad ultima de este trabajo no está en “reestructurar” las determinaciones del capital ficticio, en el marco de aquel capitalismo de mediados del siglo XIX, sino más bien, en proveer, siguiendo a Marx, un marco teórico que nos permita acercarnos al capitalismo transnacional y a sus determinaciones esenciales. Sin embargo, iniciar un estudio crítico de la categoría capital ficticio y su implicación en el desarrollo ulterior del capitalismo es una meta que desborda el objetivo mínimo de este trabajo; a saber: analizar el capital ficticio como expresión de la evolución (metamorfosis), de las relaciones de producción capitalista, en El Capital de Marx.

Capital_Ficticio_como_categoria_economica_de_El_capital

Profesor auxiliar del Departamento de Ciencias Económicas de la Universidad de Oriente.

Economía y Desarrollo No. 2 / Vol. 140 / Jul.-Dic. / 2006

“La crisis actual, eco de las crisis de ayer y preludio de las de mañana”: Louis Gill

¿Referirse a 1929? …

La actual crisis es la más grave que el mundo haya conocido después de la de 1929 y la Gran Depresión que le siguió. Siendo esto así, es natural que nos preguntemos en qué medida ambos acontecimientos pueden compararse. A primera vista, las diferencias exceden ampliamente a las semejanzas, ya que la larga depresión de diez años (1929-1939) estuvo marcada por retrocesos en nada comparables con los que hasta aquí han surgido con la actual crisis en un solo año de estragos. En lo más agudo de la depresión, en 1933, la tasa de paro alcanzaba en Estados Unidos el 25 %, el PIB real había caído el 26% en relación al del año 1929, los mercados de valores cayeron un 89 % entre septiembre de 1929 y julio de 1932 y miles de bancos quebraron mientras que el nivel de los precios caía un 25 % entre 1929 y 1933.

Iniciada oficialmente en diciembre de 2007, según los resúmenes del National Bureau of Economic Research (NBER), la actual recesión en Estados Unidos llega a su vigésimo mes en agosto de 2009, lo que la hace ya la más larga desde los años treinta; las recesiones de 1973-1975 y 1981-1982 habían durado 16 meses. Es también la más generalizada, pues el 86 % de las industrias sufrieron una reducción de su producción, mientras que el paro aumentó en cada uno de los Estados y la riqueza de las familias conoció la mayor disminución de todo el periodo de después de la Segunda Guerra mundial.

Dicho esto, la caída de la actividad económica y el aumento del paro que caracterizan la recesión actual no tiene, por lo menos a primera vista, nada que ver con las variaciones correspondientes del periodo de la Gran Depresión, lo que sugiere que, más que una reedición de las angustias de los años treinta, la recesión actual sería más bien una pálida réplica. Es lo que avanza un análisis de Paul Krugman publicado en marzo de 2009 . A partir de una comparación de la caída de la producción industrial en Estados Unidos durante los doce primeros meses de la Gran Depresión de los años treinta y la sensiblemente más débil, ocurrida durante los doce primeros meses de lo que se ha venido en llamar la “Gran Recesión” actual, Paul Krugman califica esta última de semi-Gran Depresión.

La_crisis_actual

Traducción de José Mª Fernández Criado
Equipo de traducción de Red Roja


Comunicación presentada en el marco del Séminaire Fernand-Dumont organizado por el departamento de sociología de la Universidad Laval los días 21 a 23 octubre de 2009, en Île d’Orléans. Una versión abreviada ha sido publicada en el número 42, noviembre de 2009, de la revista CARRÉ ROUGE.

http://classiques.uqac.ca/contempor…

“Financialised capitalism: direct explotation and periodic bubbles”: Costas Lapavitsas

1. Introduction: The many dimensions of financialisation
The storm that has gradually engulfed the US economy since August 2007 is a fully-fledged crisis of financialised capitalism. It is also the latest in a succession of financial crises during the last three decades: from Mexico in 1982, to Japan in 1990, to East Asia in 1997, the list is long. Bubbles and crises are a regular feature of financialised capitalism.

The US crisis has not sprung out of a malaise of production, though it could
well lead to disruption of accumulation. Rather, it has resulted from the
financialisation of personal income during the last two decades, that is, from the
increasing penetration of formal finance into the transactions of ordinary life: housing, pensions, insurance, consumption, and so on. By the same token the crisis has revealed the extent to which contemporary finance relies on drawing profits directly from the personal income of working people and others across society. This is direct exploitation, a characteristic feature of financialised capitalism.

Banking and finance have been transformed during the last three decades.
Banks have turned their attention to individuals while becoming more distant from industrial and commercial capital. Meanwhile, open financial markets have expanded, with the participation of vast non-bank financial intermediaries: pension funds, money funds, hedge funds, equity funds, and so on. For banks this has meant opportunities for financial market mediation, that is, for facilitating transactions and drawing fees. This too is a characteristic feature of financialisation, and related to direct exploitation.
The crisis and the preceding bubble have also cast a cold light on the social
transformation wrought by financialisation. During the bubble, extravagant sums of money were paid to managers and other functionaries of finance, such as lawyers, accountants, technical analysts, and so on. The managers and shareholders of large corporations also benefited handsomely through dividends and capital gains.

Financialisation appears to have brought back the rentier. But this is not the idle money owner of the past, drawing rents by clipping coupons. Instead, rents accrue mostly due to the position of rentiers relative to the financial system, and take the form of salaries, bonuses, and stock options. The modern rentier is the product of the structural changes wrought by financialisation, rather than the driving force of financialisation.

Financialised capitalism, direct explotation and periodic bubbles

“La crise financière et monétaire mondia-le. Endettement, spéculation, austérité”: Louis Gill

Louis Gill, “INTRODUCTION.” In ouvrage de Louis Gill, La crise financière et monétaire mondia-le. Endettement, spéculation, austérité, pp. 7-25. Montréal: M Éditeur, 2011, 141 pp. Collection: Mobilisations. [Texte diffusé dans Les Classiques des sciences sociales avec l’autorisation conjointe de l’auteur et de l’éditeur, M Éditeur, accordée le 11 septembre 2011.]

Intro_crise_financiere

Debtocracy, un documental griego sobre la crisis [Video con subtítulos en castellano]

Los llamados «rescates» de países no están destinados, como cabría suponer, a atender las necesidades de una población en apuros, sino a que el país «rescatado» haga frente al pago de los intereses de una deuda contraída con entidades financieras sin escrúpulos. Esas «ayudas» están condicionadas a aplicar medidas de ajuste que ahogan aún más a la población, e incluso, en el caso de Grecia, a contraprestaciones como la adquisición de armamento, que no hacen sino incrementar el déficit. El dinero de los nuevos préstamos acaba así en manos de los causantes de la crisis y de los fabricantes de armas. No son rescates, son estafas en toda regla.

Acceso a la película subtitulada en castellano: http://www.tlaxcala-int.org/cine/de…

Dirección y guión: Katerina Kitidi y Aris Chatzistefanou

Investigación científica: Leonidas Vatikiotis

Animación: Magda Plevraki y Sokratis Galiatsakos

Música: Giannis Agelakas, Ermis Georgiadis y Aris RSN

Montaje: Aris Triantafillou

Cámaras: Aris Papastefanou y Julia Reinecke

Coloración: Thanos Tsantas

Relaciones públicas: Michalis Alimanis

Colaboradores: Aggeliki Gaidatzi, Fani Gaidatzi, Ioulia Kileri y Margarita Tsomou

Producción: Costas Efimeros. 2011 – BitsnBytes.gr

Película original: http://www.debtocracy.gr

Edición de subtítulos en varios idiomas: Tlaxcala

Entrevista con Aris Hatzistefanou, creador de Deudocracia, el documental subversivo sobre la crisis financiera que ha sacudido a la opinión pública griega

Por Stanislas Jourdan, owni.eu, 6 de mayo de 2011

“Nuestro gobierno nos ha llamado vagos y nuestros acreedores “PIIGS”[1], como al resto de los países periféricos de la UE. Nuestros ministros han tratado de convencernos de que todos hemos tomado parte en esto”.

Aris Hatzistefanou, de 34 años, está acostumbrado a hacer reportajes incómodos. Periodista desde la adolescencia, su programa infowar en Sky Radio fue suprimido tras una prolongada presencia en antena al mismo tiempo que salía a la luz Deudocracia, su documental para invitar a la reflexión.

Nacido en Atenas, Hatzistefanou comenzó su carrera en Sky Radio, considerada la emisora más popular de Grecia. Su último proyecto fue contemplado por un millón de personas y dio lugar a una campaña nacional de éxito para realizar una auditoría de la deuda pública del país. OWNI se ha entrevistado con el creador de este documental subversivo que ha sacudido a la opinión pública.

¿Cómo nació Deudocracia?

La idea surgió durante un programa de Sky Radio sobre cómo estaba respondiendo el presidente de Ecuador a la enorme deuda del país. Llevó a cabo una simple auditoría financiera de la deuda soberana y llegó a la conclusión de que otros países estaban utilizando a Ecuador como “esclavo”, al igual que se había hecho anteriormente con Argentina y con muchos otros países. La administración impuso un recorte del 70% a sus acreedores.

Entretanto, en Grecia, algunas personas buscaban apoyos para una iniciativa similar, y mi programa de Sky Radio estaba teniendo un gancho tremendo. Muchas personas parecían preguntarse si podríamos hacer lo mismo en nuestro propio país.

Katerina Kitidi –redactora jefe de TV XS– y yo decidimos producir el documental. Nos enfrentamos con un grave problema de financiación, pero, por razones obvias, no queríamos pedir dinero a ningún partido político, empresa o —peor aún— banco, por lo que recurrimos a la financiación popular.

Funcionó muy bien, ya que recaudamos 8.000 euros en sólo 10 días, lo que constituye una cifra sin precedentes para un país como Grecia, que se enfrenta a una grave crisis económica.

Al principio, este proyecto iba a ser un simple vídeo destinado a YouTube. Pero numerosos profesionales (músicos, editores de vídeo) se ofrecieron a ayudarnos, y muchas personas realizaron donaciones, con lo que se convirtió en un verdadero documental. El dinero sobrante se invirtió en la promoción de la película. Comenzamos con dos personas, pero al final han terminado trabajando en el proyecto como mínimo 40.

Katerina Kitidi y Aris Hatzistefanou

¿Qué acogida ha tenido Deudocracia hasta ahora?

Tuvimos más de medio millón de visitas en menos de una semana, y ya estamos llegando a las 700.000. A pesar de su éxito, la prensa griega no ha publicado ni una sola palabra sobre él. Al ver que habíamos tenido medio millón de visitas, no podían fingir que no existía, y algunos periódicos comenzaron a atacar y a desacreditar el documental. Hasta el momento ni un solo canal de televisión ha mencionado a Deudocracia, ni siquiera para criticarlo. El día en que las principales emisoras de televisión hablen de nosotros será el último paso hacia la victoria.

En pocas palabras, ¿de qué trata Deudocracia?

Nuestro argumento es que la situación actual forma parte de un problema económico a escala mundial y de la eurozona. Dado que ésta se divide en centro y periferia, estamos condenados a sufrir pérdidas de competitividad en la economía mundial, y no podemos devaluar nuestra moneda.

Lo que ha sucedido no se puede achacar íntegramente a los “PIIGS” –como nos llaman–, aunque sí tenemos nuestra parte de culpa. El problema es que Grecia ha creado un estado del bienestar sin aumentar los impuestos a las empresas. Así pues, ha crecido el déficit. También tenemos un problema de corrupción, pero eso no tiene demasiada importancia. Aunque metiéramos a todos los políticos en la cárcel, la crisis seguiría sin resolverse.

También argumentamos que Alemania no es un modelo a seguir, puesto que nada menos que ha congelado los salarios durante una década completa. Ese no es un modelo sostenible para toda Europa.

Hay quien dice que su documental no es ecuánime. ¿Cómo respondería a esas críticas?

Nunca hemos pretendido ser imparciales, sino más bien lo contrario, ya que nuestros oponentes han dispuesto de suficiente tiempo y espacio en los medios para expresar su opinión. Y ellos tampoco son ecuánimes.

Los críticos señalan también que Ecuador no constituye un ejemplo adecuado, porque se trata de un país en desarrollo y tiene petróleo. Pero el petróleo sólo representa un 25% de su PIB. Por otra parte, nosotros tenemos otra clase de petróleo: el turismo. Si tomamos cualquier otro país que no sea Ecuador, la gente seguirá diciendo que se trata de dos países distintos, aunque nos enfrentemos a una situación similar con una deuda creciente y a «soluciones» similares propuestas por el FMI. Al final, lo único que pretenden es desviar el debate para no hablar del tema principal de la película: la necesidad de una comisión de auditoría.

En su opinión, ¿qué debería hacer ahora Grecia?

Es evidente que Grecia no puede pagar su deuda, independientemente de si es legal o no y del tipo de interés aplicado. 350.000 millones de dólares no crecen en los árboles (irónicamente, el mercado fue el primero en llegar a esa conclusión). El gobierno sigue diciendo que conseguirán el dinero, pero el mercado no es estúpido. El plan de rescate financiero diseñado por la Unión Europea y el FMI no iba dirigido a ayudar a Grecia, sino a salvar a los bancos alemanes y franceses que irían a la quiebra si Grecia terminaba en bancarrota.

Así pues, en nuestra opinión no debemos esperar nada de ellos. Si esperamos a que adopten las medidas necesarias será demasiado tarde. Tenemos que encontrar las soluciones por nosotros mismos y crear iniciativas.

En este sentido, primeramente tenemos que llevar a cabo una auditoría de la deuda para discernir qué es legal y qué no. Existen indicios de que gran parte de nuestra deuda soberana es perniciosa o ilegal. Pero sólo una comisión de auditoría podría averiguarlo y demostrarlo. Éste es el motivo por el cual respaldamos plenamente esta propuesta. Sin embargo, debe llevarse a cabo de manera democrática y transparente, y no por parlamentarios.

Nos mostramos más radicales que otras personas al lanzar esta propuesta porque creemos que tenemos que dejar de pagar la deuda, salir de la eurozona y nacionalizar el sistema bancario. No resulta fácil encontrar apoyo para esto, ya que puede parecer demasiado radical, pero incluso algunos políticos y economistas del centro están empezando a planteárselo.

Nacionalizar los bancos puede sonar a idea comunista, pero el problema es muy grave y tenemos que proteger al país. Lo más probable es que el sistema bancario se venga abajo si salimos de la eurozona, y por tanto tenemos que protegerlo de la fuga de capitales al exterior.

Diversos grupos se han puesto en contacto con nosotros y nos han pedido que subtitulemos la película. Por el momento estamos tratando de publicarla en varios idiomas. No estamos colaborando con nadie en concreto, pero todo lo hemos publicado con licencia de Creative commons (por lo que cualquiera puede utilizar las imágenes).

¿Cómo ve el futuro de Grecia?

El año pasado hubo bastante agitación contra el plan de rescate financiero del país, pero ahora los ciudadanos griegos están demasiado desanimados. En los diez últimos años, a la oposición no se le ha ocurrido ninguna propuesta decente capaz de aglutinar el apoyo popular. Algunos creen que la agitación se calmó cuando la UE introdujo tipos de interés en el paquete de rescate. Pero creo que sigue creciendo bajo nuestros pies y que se puede reavivar en cualquier momento.

Cabe señalar que ningún partido político controla los movimientos de protesta, y nadie es capaz de encauzar esos sentimientos. Por tanto, me temo que probablemente estalle de forma repentina y violenta, aunque no podemos predecir ni cuándo ni por qué.

¿Qué va a venir después de Deudocracia?

Dado que hay personas que han seguido donando dinero aunque ya hemos recaudado fondos suficientes para la película, hemos decidido abrir una cuenta especial para que depositen sus donaciones; las devolveremos si no se nos ocurre ningún proyecto claro y detallado durante los seis próximos meses.

No esperábamos tener tanto éxito con tan pocos medios. No ha sido fácil, pero nos hemos demostrado a nosotros mismos que es posible hacer grandes cosas con pocos recursos, especialmente si tienes el apoyo de personas con talento.

Internet nos ha ayudado mucho, pero ahora estamos viendo sus limitaciones. Aunque nuestro documental ha sido visto por casi un millón de personas, todavía tenemos que llegar al público que carece de conexión a internet, especialmente fuera de Atenas. Tenemos previsto distribuir DVD y organizar proyecciones en teatros y cines. Si nos circunscribimos a internet, nuestro enfoque acabará siendo elitista.

Estamos decididos a seguir adelante y a abordar los tabúes sobre los que los principales medios de comunicación griegos no se atreven a informar. Si la gente no participa en la producción y la difusión de información, nunca encontrarán a nadie en las grandes corporaciones mediáticas que esté dispuesto a hablar en su nombre.

___________________________________________________________

[1] PIIGS («CEERDOS» en inglés) es un acrónimo peyorativo con el que ciertos medios financieros anglosajones se refieren a un grupo de países de la Unión Europea (Portugal, Italia, Irlanda, Grecia y España) para describir los problemas de déficit y balanza de pagos de dichos países.

Con la colaboración de Federica Cocco y Stefanie Chernow.

Traducción de la entrevista: A. Atienza

“Capital especulativo versus capital financiero”: Reinaldo carcanholo y Paulo Nakatani

Imprescindible artículo de dos economistas marxistas brasileños para iniciarse en la comprensión de los mecanismos financieros de apropiación de plusvalía así como la recuperación y desarrollo teórico del concepto marxista de “capital ficticio”

Artículo Completo

Nube de etiquetas