Rolando Astarita. ¿Qué es capital ficticio?
Publicado por josanman en Capital financiero, Crisis el 27 mayo, 2012
“España tiene que seguir el ejemplo argentino y negarse a pagar la deuda”: François Chesnais
“En situaciones de alarma social, como hoy en día en España, se puede declarar que una deuda es ilegítima y no pagarla”. Así de contundente se expresa François Chesnais, veterano economista francés profesor de la Universidad de Paris 13, que ha venido a Madrid a presentar su último libro, Las deudas ilegítimas (Clave Intelectual), un manual económico que busca explicar de dónde vienen las deudas europeas, por qué una parte de ellas se podrían considerar ilegítimas y qué mecanismos se pueden usar para no tener que afrontar el pago.
El primer paso, según Chesnais, es declarar una “moratoria obligatoria para examinar el contenido de la deuda y la identidad de los acreedores”. En su opinión, es inconcebible que se hayan hecho tres o cuatro auditorías a los bancos y ninguna a la deuda, algo que debería ser una gran “demanda popular”. Después de esto habría que analizar detenidamente de dónde surge cada deuda y ver cuáles de ellas no responden al bien común, objeto último por el que el estado contrae una obligación. En opinión del economista, si la deuda no responde al interés de los ciudadanos es ilegítima, y se debe renunciar a su pago.
Para Chesnais la situación española “es un desastre” y tiene claro por qué hemos llegado a este punto: “No sé quién es realmente responsable de este proceso, pero sí sé que el sector inmobiliario se convirtió en el motor de un país que hace 30 años tenía una base industrial importante en Cataluña, el País Vasco y Madrid, que se ha liquidado casi por completo”.
Pese a que los análisis de Chesnais son fundamentalmente económicos –su libro es un duro tratado sobre la deuda, difícil para un lector no especializado– su crítica es en esencia política. Para el economista francés el trabajo de análisis detenido de la legitimidad de la deuda tiene que hacerse país por país, pero está estrechamente vinculado a dimensiones políticas relacionadas con el contenido mismo de la palabra democracia: “¿Qué es una democracia en la que los políticos explican sus políticas de forma engañosa y donde los grandes medios son controlados por intereses financieros? Todo esto crea unas condiciones de culpabilización. Una situación donde no se ponen en relación cosas que están totalmente relacionadas. Hay una relación directa entre las condiciones de salud de los niños y la deuda y la situación de los bancos”.
Mirando a Europa y América Latina
Para Chesnais, la salida de la crisis sólo llegará mediante el “trabajo político” y deja claro que este no se puede dejar en manos de los mercados, que “sólo piensan en sus propios intereses, los de la burguesía financiera, que está cometiendo unas agresiones bestiales y de forma consciente”. Chesnais reconoce que España depende de lo que pase en Europa, pero es muy crítico con la gestión del Gobierno: “Lo que llama la atención realmente cuando uno llega a España es el increíble grado de dependencia de este Gobierno hacia el alemán. Ayer todos los periódicos llevaban en portada la misma foto de Rajoy con Merkel, como un hijito con su madre. No pueden no depender de Europa, pero podrían aprovechar otras oportunidades acercándose a otras países”.
Al margen de nuestra dependencia lógica a lo que pase en Europa, el economista cree que la solución a nuestros problemas a largo plazo pasa por buscar nuevas medidas en las que colaboren pensadores críticos de todas las naciones. En concreto Chesnais insiste en su libro en los ejemplos que se pueden encontrar en Latinoamérica, la única región del mundo con experiencia real a la hora de declarar deudas ilegítimas. En su opinión, debemos dejar de “ver a América Latina como unos locos, para verles como unas sociedades en torno a las cuales se han dado procesos de resistencia social y se han propuesto formas distintas de encarar algunas gestiones”.
Chesnais recuerda el ejemplo de Argentina y Ecuador, dos países que han dejado de reconocer parte de sus deudas y se han negado a pagarlas. Aunque insiste en la necesidad de que cada país encuentre soluciones adecuadas para su caso, cree que se puede aprender de estas experiencias. En la conversación aparece sin remedio el polémico caso de la nacionalización de Repsol. El economista francés no se corta: “Si se nacionaliza YPF significa que se puede renacionalizar la banca o Telefónica. Sería bueno para España”.
¿Se puede ser marxista hoy en día?
Chesnais, además de ser un destacado economista, es un importante activista político, consultor de la Asociación por la Tasación de las Transacciones Financieras y por la Ayuda a los Ciudadanos (ATTAC) –una importante organización que tomó mucha fuerza en el movimiento antiglobalización y actualmente en nuestro país ha estado muy vinculada con el 15-M– y reconocido pensador marxista.
La pregunta es inevitable, ¿de verdad se puede seguir siendo marxista hoy en día? El economista es claro al respecto: “El marxismo como punto de apoyo para un pensamiento de resistencia a esta barbarie sigue totalmente vigente”. En su opinión sigue siendo imprescindible, pero debe ser revisado en profundidad. “Paradójicamente”, explica, “uno de los lugares donde el pensamiento marxista está más vivo es en EE.UU”. La clave, insiste, es pensar la organización económica de una forma totalmente distinta, pero desde la democracia: “No se puede repetir la economía planficada, ni la colectivización, pero se puede defender una organización democrática de la producción y la vida social”.
Fuente: http://www.elconfidencial.com/
Dialéctica de lo concreto de Karel Kosik
Publicado por vallebaeza en Filosofía, Marxismo el 25 mayo, 2012
Adolfo Sánchez Vázquez
Kosik, Karel
Dialéctica de lo concreto. Estudio sobre los problemas del hombre y del mundo
Ed. Grijalbo, México 1967
Este libro que hoy ofrecemos a los lectores de habla española pronto ocupará un lugar insustituible en la bibliografía marxista en nuestra lengua y un puesto eminente entre la producción filosófica que circula en nuestros medios. Por su puesto, no haríamos esta afirmación si no estuviéramos persuadidos de los elevados méritos que, desde diversos ángulos, muestra esta obra.
Pero antes de referirnos a algunos de ellos y, en particular, al clima filosófico en que se sitúan, trataremos de presentar en pocas líneas a su autor, poco conocido hasta ahora por los lectores hispanoamericanos. Karel Kosík es un joven filósofo checo, nacido en Praga en 1926. Como militante del Partido Comunista de Checoslovaquia participó activamente en la lucha clandestina contra el nazismo. Después de liberado su país, hizo estudios filosóficos en Moscú y Leningrado (entre 1947 y 1949). En 1956 se da a conocer con un artículo sobre Hegel en una discusión sobre la filosofía marxista y suscita, a su vez, agudas objeciones. En 1958 publica un volumen de carácter histórico: La democracia radical checa. Más tarde (en 1960) participa en el Coloquio Internacional de Royaumont sobre la dialéctica, con una intervención que hoy constituye el primer capítulo del presente libro, y que fue publicada originariamente en la revista italiana Aut, en 1961. En 1963 asiste al XIII Congreso Internacional de Filosofía, celebrado en México, donde presenta una importante comunicación: “¿Wer ist der Mensch?“, en la que concentra algunas ideas fundamentales expuestas ya en su libro Dialektika konkrétniho (Dialéctica de lo concreto ), que ese mismo año había aparecido en su lengua original en Praga, provocando un enorme interés y acalorados comentarios no sólo entre los filósofos checos, sino, en general, en los medios intelectuales praguenses más diversos. Posteriormente, en 1964, participa en un coloquio del Instituto Gramsci, de Roma, donde da a conocer una brillante ponencia titulada “Dialéctica de la moral y moral de la dialéctica”, y pronuncia una conferencia sobre “La razón y la historia” en la Universidad de Milán.
Fred Goldstein. Empleo, capitalismo y la lucha necesaria
Publicado por josanman en Uncategorized el 21 mayo, 2012
El hambre está causada por la desigualdad no por la escasez
Publicado por vallebaeza en Análisis empírico el 19 mayo, 2012
Executive Director, Food First/Institute for Food and Development Policy
A new a study from McGill University and the University of Minnesota published in the journal Nature compared organic and conventional yields from 66 studies and over 300 trials. Researchers found that on average, conventional systems out-yielded organic farms by 25 percent — mostly for grains, and depending on conditions.
Embracing the current conventional wisdom, the authors argue for a combination of conventional and organic farming to meet “the twin challenge of feeding a growing population, with rising demand for meat and high-calorie diets, while simultaneously minimizing its global environmental impacts.”
Unfortunately, neither the study nor the conventional wisdom addresses the real cause of hunger.
Hunger is caused by poverty and inequality, not scarcity. For the past two decades, the rate of global food production has increased faster than the rate of global population growth. The world already produces more than 1 ½ times enough food to feed everyone on the planet. That’s enough to feed 10 billion people, the population peak we expect by 2050. But the people making less than $2 a day — most of whom are resource-poor farmers cultivating unviably small plots of land — can’t afford to buy this food.
In reality, the bulk of industrially-produced grain crops goes to biofuels and confined animal feedlots rather than food for the 1 billion hungry. The call to double food production by 2050 only applies if we continue to prioritize the growing population of livestock and automobiles over hungry people.
Entrevista a Josep Manel Busqueta: “Nos educan para aceptar que el esclavo quiere ser esclavo”
Publicado por xb en Didácticos, Marxismo el 16 mayo, 2012
Panadero de oficio principal y licenciado en economia como instrumento de lucha, desvelando las cosas que suceden en la realidad e intentando transformarlas, Josep Manel Busqueta, es miembro del Seminari de Economia Crítica Taifa, miembro del Ateneu La Maixanta de LLeida y fue invitado a participar en el asesoramiento en aspectos económicos, del Gobierno de Venezuela y en el proceso de Bolívia.
El concepto de trabajo productivo notas metodológicas por Ruy Mauro Marini
Publicado por vallebaeza en Trabajo improductivo el 5 mayo, 2012
Ruy Mauro Marini
Desde el nacimiento de la economía política, el concepto de trabajo productivo se ha constituido en materia polémica. Tras la formulación inicial de la teoría del valor-trabajo, que tuvo sus epígonos en Boisguillebert y Adam Smith y echó por tierra la tesis de los fisiócratas, según la cual sólo la tierra y quienes la trabajan crean valor (lo que haría de la industria y del comercio actividades improductivas), cupo a Marx darle su forma definitiva. Esta ha inducido sin embargo a muchas equivocaciones, que se reducen en última instancia a identificar trabajo productivo y creación material de valor y, por ende, de plusvalía. La clase obrera se ha convertido así en sinónimo de proletariado industrial (lo que, en sentido amplio, no excluye evidentemente los asalariados del campo).
Ello se debe, en parte, a la equiparación a nivel teórico del Capítulo inédito de El Capital a El Capital mismo. Trátase, sin duda, de un error, dado que fue Marx y no otro quien descartó su inclusión en la obra, para retomar allí solamente parte de lo que tratara de establecer en dicho capítulo, con lo que éste reviste el status de mero borrador. Débese, además, a una incomprensión de la obra de Marx, resultado de una lectura parcial de la misma, que lleva a ignorar los sucesivos enriquecimientos de que es allí objeto el concepto de trabajo, de acuerdo al plan de exposición que Marx se trazó.
LOS DESDOBLAMIENTOS DE UN CONCEPTO
Sin embargo la definición avanzada por Marx en el Libro I, capítulo XIV, de que «dentro del capitalismo, sólo es productivo el obrero que produce plusvalía o que trabaja por hacer rentable el capital» (I, p. 426, subrayados míos)(1), da cuenta perfectamente del conjunto del problema y contiene ya en embrión los desdoblamientos de que será objeto. Estos comienzan a aparecer en el Libro II, capítulo VI, cuando Marx distingue trabajo productivo y trabajo necesario o socialmente útil. Volveremos después en este punto. Señalemos, por ahora, que la aplicación excluyente del concepto de clase obrera a los productores inmediatos de valores de uso es plausible de objeción.
En efecto, desde el momento en que comienza a estudiar la subsunción real del trabajo al capital, en la sección IV del Libro I, dedicada a los procedimientos de extracción de plusvalía relativa, Marx señala que la cooperación simple, mediante la cual un grupo de obreros desempeña una operación productiva o, si ésta se divide en más de una, se descompone en diferentes grupos para ejecutarla, revela ya el carácter social del trabajo o la combinación de una serie de jornadas individuales del trabajo. En esta etapa del desarrollo capitalista, «la fuerza productiva específica de la jornada de trabajo combinada es la fuerza productiva social del trabajo o la fuerza productiva del trabajo social» (I, p. 265), aunque aparezca ya como fuerza productiva del capital.
La situación comienza a cambiar en la manufactura, cuando, tras la división del proceso productivo en un conjunto de operaciones diversas de duración desigual e incluso la combinación de varios procesos productivos, se reúnen obreros de distintos tipos y se establecen normas de proporcionalidad en el modo cómo la masa colectiva de trabajo debe ser distribuida. A partir de entonces «cada grupo o conjunto de obreros que ejecutan la misma función parcial está integrado por elementos homogéneos y forma un órgano especial dentro del mecanismo colectivo» (p. 281), que recurre incluso de manera esporádica al uso de máquinas. Pero «la maquinaria específica del período de la manufactura es, desde luego, el mismo obrero colectivo, producto de la combinación de muchos obreros parciales» (I, p. 283). Se promueve así la diferenciación en materia de calificación (y pues de educación) en el seno del obrero colectivo, que da lugar a obreros especializados y peones, cuyo resultado en ambos casos es la reducción del valor de su fuerza de trabajo, aunque de manera desigual (I, p. 284-285). El proceso se completa con el advenimiento de la industria fabril, cuando la división del trabajo en la fábrica se vuelve puramente técnica:
…El grupo orgánico de la manufactura es sustituido por la concatenación del obrero principal con unos pocos auxiliares. La distinción esencial es la que se establece entre los obreros que trabajan efectivamente en las máquinas-herramientas (incluyendo también en esta categoría a los obreros que vigilan o alimentan las máquinas motrices) y los simples peones que ayudan a estos obreros mecánicos (y que son casi exclusivamente niños). Entre los peones se cuentan sobre poco más o menos todos los feeders (o alimentadores que se limitan a suministrar a las máquinas los materiales trabajados por ellas). Además de estas clases, que son las principales, hay el personal, poco importante numéricamente, encargado del control de toda la maquinaria y de las reparaciones continuas: ingenieros, mecánicos, carpinteros, etc. Trátase de una categoría de trabajadores de nivel superior, que en parte tienen una cultura científica y en parte son simplemente artesanos, y que se mueve al margen de la órbita de los obreros fabriles, como elementos agregados a ellos … (I, p.347-348).
Como vemos, el colectivo obrero comprende distintos tipos de trabajadores y se organiza en estratos diferenciados, en algunos de los cuales sus miembros se mueven «al margen» de los productores directos de valor. Sin embargo, involucrados como los demás en la esfera productiva, éstos son parte integrante del colectivo obrero. Desde luego, el modo como se presentaba ese colectivo obrero a mediados del siglo pasado se ha modificado: ni los peones se constituyen hoy prioritariamente de niños ni el personal de nivel superior es numéricamente poco importante, además de haberse diversificado notablemente. Es así como, con base en entrevistas a empleados y dirigentes de la IBM, Reich estima que menos de 20 mil de sus 400 mil funcionarios están clasificados como obreros de producción empleados en la manufactura tradicional; la inmensa mayoría de su personal se dedica a otras actividades, como investigación, diseño, ingeniería, venta y prestación de servicios(2).
Esto, por lo que se refiere a la producción. Pero la reproducción del capital no se agota en ella, sino que comprende a la circulación y la distribución, cuyas actividades corresponden, en general, al trabajo improductivo, desde que no afectan al valor creado y no crean, pues, directamente plusvalía (salvo excepciones, como veremos). La ley general, aquí, es que «todos los gastos de circulación que responden simplemente a un cambio de forma de la mercancía no añaden a ésta ningún valor» (II, p. 132).
Sin embargo, al considerar al trabajador de la circulación que se ocupa principalmente en la venta (así como en contabilidad, embalaje, clasificación etc.), Marx señala que él se paga mediante el desembolso de capital variable por parte del capitalista que opera en esa esfera, proporcionando al capitalista en cuestión una ganancia positiva y contribuyendo, pues, a hacer más rentable su capital. Por consiguiente, desde el punto de vista de la definición dada en el Libro I, estamos ante un trabajador productivo, dado que «hace rentable» el capital, cualquier que sea la forma bajo la cual este se presenta(3).
Lea el artículo completo en:
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Marini, Ruy Mauro.EL CONCEPTO DE TRABAJO PRODUCTIVO NOTAS METODOLÓGICAS. En publicación: Los retos de la Globalización. Ensayo en homenaje a Theotonio Dos Santos. TOMO I . UNESCO – Caracas. Unidad Regional de Ciencias Sociales Humanas para América Latina y el Caribe: . julio1998. [Citado: 5/5/2012]. Disponible en: http://168.96.200.17/ar/libros/unesco/marini.rtf ISBN: 92-9143-036-6.
La política económica a la sombra de la UE: de la deuda a los recortes”: Conferencia de Miren Etxezarreta
Publicado por xb en Neoliberalismo el 5 mayo, 2012
La política económica a la sombra de la UE: de la deuda a los recortes
- Miren Etxezarreta
Catedrática emérita de Economía Aplicada
Universidad de Barcelona
Fecha: 2 mayo
Horario: 17:30h
Lugar: Salón de Grados de la Facultad de ciencias económicas y empresariales

Fuente: marxismocritico.com
Guglielmo Carchedi. Desde la crisis de la plusvalía a la crisis del euro
Una de las características de la crisis financiera estallada en 2007 – y todavía no solucionada – es su relación con la crisis del Euro. En síntesis, la tesis de este artículo es que la crisis del Euro es la manifestación en la zona euro de la crisis de los derivados.
Esta, a su vez, encuentra su raíz en la caída secular de la tasa media de beneficio en los sectores productivos de los EE.UU. Esta tesis ha sido desarrollada en Detrás y mas allá de la Crisis1. Este artículo sigue la misma línea de investigación. Con este objetivo, será necesario reproducir algunas argumentaciones presentadas ya en Detrás y mas allá de la Crisis, pero solo las estrictamente necesarias y en una versión recortada.
Descargue completo Desde la crisis de la plusvalía a la crisis del euro
Krugman “Knocked out of Neoclassical Orbit” by Steve Keen’s Meteoric Rise!
Publicado por xb en Crítica a la teoría neoclásica, Divulgación, Economía heterodoxa el 3 mayo, 2012
Hay una relación directa entre las condiciones de salud de los niños, la deuda y la situación de los bancos