Economía marxista para el Siglo XXI

In Memoriam

Colectivo

24 julio 2021 | In memoriam

Michel Husson (1949-2021). In memoriam

[El reciente fallecimiento de Michel Husson ha dejado conmocionado, no solo a quienes le conocíamos y apreciábamos su disponibilidad y cercanía sino a muchos de sus lectores y lectoras que apreciaban su rigor teórico y su compromiso político con los y las de abajo, aspectos muy relacionados en su trabajo. Su muerte ha tenido lugar cuando estaba en plenitud intelectual, como se acredita en la web de viento sur y en la suya –hussonet.free.fr- en la que está disponible la totalidad de sus escritos online y las referencias a sus libros. En los escritos que publicamos en su memoria a continuación y en la entrevista de 2017 que recoge su trayectoria intelectual y política, se muestra la amplitud de los temas que ha analizado y que cubren aspectos fundamentales de la teoría marxista –a la que ha aportado elementos innovadores-, la política de empleo y de salarios, la utilización de la deuda contra los derechos sociales (Grecia), los debates sobre la renta universal, sobre las catástrofes ecológicas en ciernes y sobre las crisis periódicas del capitalismo, de las que mostraba su carácter caótico y regresivo.

Michel Husson ha sido uno de los más fieles colaboradores de viento sur, especialmente en la rúbrica Economía y ello tanto en la web (en la que figuran 122 artículos suyos desde el 2004 hasta 2021) como en la revista en papel, para la que siempre atendió las solicitudes de elaboración de los artículos inéditos que le pedíamos. Por ejemplo en el número extraordinario nº 150 de la revista, en cuya presentación en Madrid estuvo presente. En la traducción de sus artículos, Michel atendía con plena amabilidad y dedicación a todas las peticiones de aclaración y de tratamiento de los cuadros y tablas.

Además de escribir, Michel Husson ha sido un militante infatigable, siempre dispuesto a ayudar al esclarecimiento de los retos a los que se enfrentaba el movimiento social. Ello no solo en Francia, sino en otros muchos países. También en el Estado español y particularmente en Euskal Herria, donde ha participado en foros sindicales (por ejemplo con el sindicato LAB en el 2008) y sociales muy diversos.

Recomendamos encarecidamente la lectura de sus artículos y de su muy didáctico libro en castellano El Capitalismo En 10 Lecciones: Breve curso ilustrado de economía heterodoxa, La Oveja Roja-viento sur, 2013. En este vídeo se puede ver su intervención en el Foro de viento sur: Ante la crisis de la U.E: desobedecer y reconstruir. La redacción]

Aquí se pueden encontrar todos los artículos publicados por Michel Husson en viento sur desde el 25/07/2003

Michel Husson, un economista experto y rojo

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The usual index used for measuring inequality in an economy is the gini index. A Gini coefficient of zero expresses perfect equality, where all values are the same (for example, where everyone has the same income). A Gini coefficient of one (or 100%) expresses maximal inequality among values (e.g., for a large number of people where only one person has all the income or consumption and all others have none, the Gini coefficient will be nearly one).

For the US, the current gini index for income is 37.8 (pretty high by international levels), but the gini index for wealth distribution is 85.9! Or take supposedly…

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Rolando Astarita

El enfoque subconsumista tiene una larga tradición en la izquierda. La idea central es que  los bajos salarios, y la creciente desigualdad en los ingresos, generan un déficit estructural (o de largo plazo) de la demanda, que desemboca en las crisis económicas. Recordemos que también hubo un subconsumismo “de derecha”, encarnado en Malthus. Malthus decía que la baja inclinación al consumo de los capitalistas debilitaba la demanda, y que el remedio era el consumo improductivo de la aristocracia. Sin embargo, el subconsumismo que prevaleció es el de izquierda. En el siglo XIX fueron representativos Sismondi, Rodbertus y Hobson (para un panorama del subconsumismo, puede consultarse Bleaney, 1977). En nuestra opinión, también Keynes tiene un enfoque subconsumista, en la medida en que ubica la razón última de la inversión en el consumo (para un enfoque distinto, véase también Bleaney).

Asimismo, importantes marxistas adhirieron a la tesis subconsumista. Entre ellos, Paul Sweezy, en el influyente Teoría del desarrollo capitalista, publicado en 1942. También fueron subconsumistas Paul Baran, que trabajó y publicó con Sweezy; y marxistas de la corriente de la dependencia (el caso de Marini).

En los 1970 disminuyó la aceptación de la tesis subconsumista entre los marxistas, y el foco se desplazó a la ley de la tendencia decreciente de la tasa de ganancia. Probablemente se debió a la influencia de Mandel, Shaikh y a la revalorización de Shaikh de la teoría del derrumbe de Grossman. Sin embargo, en los últimos años pareciera haber un cierto renacer del subconsumismo, en especial en relación a la crisis de 2007- 09. Así, Sardoni (2015) sostiene que en los países capitalistas, en el período previo a la crisis, hubo una creciente desigualdad de la riqueza y de los ingresos, y un poder de compra limitado de los sectores más pobres de la población. Sardoni dice que este fenómeno está en el corazón de las crisis capitalistas, y fue la base del crecimiento financiero. Como señala Basu (2016), Sardoni parece acercarse a algunos planteos de Sweezy. 

También Wisman (2013) presenta una explicación subconsumista de la crisis de 2007-09, inspirada en Keynes, tal vez en Marx, y en Minsky en lo que se refiere al aspecto financiero.  Según Wisman, las razones más profundas de la crisis son, en EEUU, el estancamiento de los salarios y la creciente desigualdad en durante los anteriores 35 años. Lo cual generó la caída del consumo y, en consecuencia, la reducción de la inversión productiva. Por eso, los sectores más ricos habrían volcado las plusvalías a los mercados financieros, alimentando la burbuja que desembocó en el estallido de 2007.  

El objetivo de esta nota es pasar revista a la crítica de Marx al subconsumismo, y examinar la tesis subconsumista de Teoría del desarrollo capitalista. Dejo planteado, para una próxima nota, la necesidad de analizar la relación entre las nociones de subconsumo y sobreproducción, que recorren la literatura marxista sobre las crisis.    

La crítica de Marx

La crítica de Marx al subconsumo se basa en su teoría del valor, y de la plusvalía. La razón es sencilla: dado que el poder de compra de que disponen los asalariados es igual al valor de su fuerza de trabajo, las compras de los asalariados solo pueden realizar la parte del valor del producto que equivale al capital variable invertido por el capitalista. En particular, no pueden realizar la plusvalía del capitalista.

Por este motivo Marx rechazó las explicaciones de las crisis por subconsumo: “Decir que las crisis provienen de la falta de un consumo en condiciones de pagar, de la carencia de consumidores solventes, es incurrir en una tautología cabal. (…) Que las mercancías sean invendibles significa únicamente que no se han encontrado compradores capaces de pagar por ellas, y por tanto consumidores (ya que las mercancías, en última instancia, se compran con vistas al consumo productivo o individual). Pero si se quiere dar a esta tautología una apariencia de fundamentación profunda diciendo que la clase obrera recibe una parte demasiado exigua de su propio producto, y que por ende el mal se remediaría no bien recibiera aquélla una fracción mayor de dicho producto, no bien aumentara su salario, pues, bastará con observar que invariablemente las crisis son preparadas por un período en que el salario sube de manera general y la clase obrera obtiene realmente una porción mayor de la parte del producto anual destinada al consumo” (Marx, 1999, p. 502, t. 2).

La crítica se completa con los esquemas de reproducción. Como se recordará, Marx divide a la economía en dos sectores, el que produce bienes de consumo y el que produce medios de producción. La división corresponde a la división fundamental entre capital constante y capital variable.

Siendo k: capital constante; v: capital variable; s: plusvalía; K: producción total de medios de medios de producción; C producción total de medios de consumo; c: consumo capitalista; Δc: aumento del consumo capitalista; ak: acumulación de capital constante; av: acumulación de capital variable. Los subíndices 1 y 2 corresponden al sector productor de medios de producción y al sector productor de medios de consumo (véase Sweezy, pp. 181 y ss.; hemos alterado levemente la notación).

En el caso de la reproducción simple, los capitalistas no acumulan y gastan toda su plusvalía en bienes de consumo. De manera que el esquema es:

  1. k1 + v1 +s1,c = K
  2. k2 + v2 + s2,c = C

La condición de equilibrio entre ambos sectores es v1 +s1,c + v2 + s2,c = k2 + v2 + s2,c

Simplificando, v1 + s1,c = k2

Si se cumple la condición de equilibrio, no hay problemas de demanda. Puede verse, además, que v1 + v2 solo pueden representar una fracción del producto total, K + C. Por eso la realización de este último solo depende muy parcialmente de los salarios (y los trabajadores gastan su ingreso enteramente en bienes de consumo, incluso si se considera lo que ahorran para su retiro).

En el caso de la reproducción ampliada (o sea, cuando una parte de la plusvalía se dedica a acumular medios de producción y fuerza de trabajo), el esquema es:  

  1. k1 + v1 +s1,c + s1, Δc + s1,ak + s1,av = K
  2. k2 + v2 + s2,c + s2, Δc + s2,ak + s2,av = C

La condición de equilibrio es:

v1 +s1,c + s1, Δc+ s1,av + v2 + s2,c + s2, Δc + s2,av = k2 + v2 + s2,c + s2, Δc + s2,ak + s2,av

Simplificando:

v1 +s1,c + s1, Δc+ s1,av = k2 + s2,ak

Puede verse que, de nuevo, si se cumple la condición de equilibrio no hay problemas de falta de demanda. En este respecto, el argumento de Wisman no explica por qué puede ocurrir una crisis por subconsumo.

Sweezy (y Sardoni) sobre los esquemas

En Teoría…, y referido al subconsumo, Sweezy centra gran parte de la discusión en las tesis de Tugan Baranowsky, y presenta una explicación de la posibilidad de subconsumo más elaborada que la tradicional, que se limita a señalar los bajos salarios. A fin de comprender el planteo de Sweezy, recordemos que Tugan sostenía que los esquemas elaborados por Marx probaban que la acumulación del capital no depende del consumo, y que incluso podría continuar por muy bajo que fuera el consumo. Por eso, concluía, las crisis solo podían ocurrir por desproporciones en el crecimiento de las ramas.

En respuesta, Sweezy afirma que los esquemas no constituyen una refutación de la tesis subconsumista. Sostiene que el planteo de Tugan es, en esencia, tautológico, ya que si supone que la acumulación procede según los esquemas, la oferta y la demanda coinciden. Lo cual es la condición de equilibrio de los esquemas. A efectos de la argumentación, Sweezy entonces imagina qué ocurre si el consumo no aumenta. Pues resulta que en ese caso los capitalistas solo acumulan capital constante, y tampoco aumentan su consumo. O sea, s1,Δc, s1,av y s2,av = 0.

Así, la condición de equilibrio se reduce a v1 + s1c = k2 + s2,ac. Sin embargo, la condición de equilibrio de la reproducción simple nos dice que v1 + s1c = k2. De manera que s2,ac debe ser cero. Esto es, los capitalistas del sector II no acumulan, contradiciendo la condición que habíamos puesto, a saber, que los dos sectores acumulan. Una contradicción que no debe extrañar, ya que la condición que se impuso es contradictoria: por un lado, supusimos que en el sector II hay acumulación, por otra  parte supusimos que no aumenta el consumo obrero ni el de los capitalistas; o sea, que no aumenta la demanda de bienes de consumo. El propio Sweezy reconoce que la conclusión a la que llegó “proviene de cierta inflexibilidad en la suposición del esquema de reproducción”, como haber supuesto que ningún capital puede migrar de una rama a la otra. Pero si esto se permite, sigue Sweezy, puede haber una cierta redistribución de capital variable y constante entre ramas (con una elevación de la composición orgánica del capital), y se restablece el equilibrio (véase p.187).

Sweezy no continúa el argumento, pero Sardoni (2015) parece retomarlo. Supone también un esquema de reproducción con los dos sectores, productor de medios de producción y producción de medios de consumo. Los capitalistas no consumen y gastan toda la plusvalía en capital constante en sus sectores; o sea, no aumenta el consumo de los obreros a medida que progresa la acumulación. La condición de equilibrio, en el tiempo t, es v1 = k2 + s2. Tengamos en cuenta que, dadas las condiciones impuestas por Sardoni, s2 = s2,ak (los capitalistas del sector 2 no consumen y acumulan toda la plusvalía en capital constante). Ahora bien, como en el tiempo t+1 v1 debe ser igual a v1 en tiempo t, tenemos que en t+1 toda la plusvalía, s2, debe ser consumida. Sardoni concluye que no es un supuesto plausible, ya que resultó que los capitalistas del sector 1 son frugales, e invierten en capital constante, mientras que los capitalistas del sector II son dilapidan toda la plusvalía en los medios de consumo. Pero el resultado, más que implausible, es contradictorio con las condiciones que impuso Sardoni. En última instancia, es el problema que enfrenta el supuesto de Sweezy, que vimos antes. Es que si se supone que el consumo no aumenta, y se mantiene igual la composición de capital, el aumento de la  producción de bienes de consumo (derivado del aumento del capital constante en 2) no tiene salida. Esto es, para que hubiera equilibrio los capitalistas del sector 2 no deberían acumular capital constante; pero antes se estableció que acumulan capital constante. Además de la condición de que los capitalistas de cada sector solo invierten en su sector; y que no hay transferencias de obreros entre sectores, ni modificación de la composición de capital. No parece que sean los requisitos adecuados para presentar una teoría general de las crisis por subconsumo.

 Agreguemos todavía otra cuestión: Sardoni introduce el factor tiempo. La demanda derivada de v1 en el tiempo t+1 se satisface con la producción de t+1. Pues bien, de hecho también Marx, en su ejemplo numérico de la reproducción ampliada, introduce el factor tiempo, pero de manera distinta a la de Sardoni. Es que cuando los capitalistas, en el tiempo t+1, acumulan y aumenta el capital variable, lógicamente aumenta el consumo. Sin embargo, la demanda de bienes de consumo es satisfecha con la producción del tiempo t, no del tiempo t+1. Lo cual tiene su importancia, ya que si en período tras período el consumo permanece al mismo nivel, ¿para qué los capitalistas del sector 2 acumularán capital constante? No tiene sentido.

Otro argumento de Sweezy

Luego de la discusión planteada más arriba, en pp. 202 y ss., Sweezy propone otro argumento, esta vez partiendo de dos relaciones básicas:

  1. Tasa de aumento del consumo / Tasa de aumento de los medios de producción.
  2. Tasa de aumento de la producción total de artículos de consumo / Tasa de aumento de los bienes de producción.

Sostiene entonces que en el modo de producción capitalista la relación (1) es descendente, y la (2) es constante.

La relación (1) es descendente porque, dice Sweezy, el aumento del consumo de los capitalistas es una proporción decreciente de la plusvalía total. Por otra parte, sostiene que el aumento de los salarios es una proporción decreciente de la acumulación total. El resultado entonces es que la tasa de aumento del consumo desciende con relación a la tasa de aumento de los medios de producción. Si el razonamiento quedara aquí, no habría razón para que hubiera un problema de demanda: la caída relativa de la demanda de bienes de consumo sería compensada por el aumento relativo de la demanda de bienes de producción, destinados a la acumulación capitalista.

Para explicar entonces el subconsumo, Sweezy plantea que la relación (2) es constante. O sea, que la tasa a la que aumenta la producción de bienes de consumo es igual a la tasa a la que aumenta la producción de bienes de producción. Naturalmente, si esto es así, y dado (1), habrá una cantidad de medios de consumo producidos que no encontrarán salida. De ahí la tendencia a la sobreproducción. Por lo tanto, el peso del argumento es la constancia de (2). ¿Y por qué la relación 2 es constante? Sweezy se limita a decir que se trata de una relación “técnica”. Escribe: “Si… consideramos la producción como un proceso técnico natural de creación de valores de uso, vemos que debe existir una relación precisa entre la masa de medios de producción (suponiendo… que sean plenamente utilizados) y la producción de bienes de consumo” (p. 202). Explica también que debe existir una relación precisa entre la inversión en medios de producción y los cambios en la producción total de medios de consumo.

De manera que esas relaciones “son determinadas finalmente por las características técnicas de la producción, y por consiguiente, pueden variar con el desarrollo progresivo de los métodos de producción” (p. 202). Todo esto parece indudable. Si la producción de pan, por ejemplo, crece a una cierta tasa x, la producción de hornos de panadería debe crecer a una tasa y que permita satisfacer la demanda de hornos. Establecida así la relación, sigue sin haber, en principio, problema de falta de demanda de bienes de consumo. Y nada hace suponer que ambas tasas deban coincidir. Después de todo, se trata de un problema técnico.

Sin embargo, en este punto Sweezy establece una relación fundamental: “la proporción de la tasa de aumento en la producción total de artículos de consumo con respecto a la tasa de aumento de los medios de producción permanece inalterable” (p. 189). Esto es, si la tasa a la que aumenta la producción de medios de producción es y, la tasa a la que aumenta la producción de medios de consumo deberá ser también y. Dado que, por (1), la tasa de aumento del consumo es menor que la tasa a la que aumenta la producción de medios de producción (la tasa y en nuestro ejemplo), habrá un excedente de producción de medios de consumo con respecto al aumento del consumo.

Como puede verse, el argumento de Sweezy descansa decisivamente en esa relación (2), de naturaleza técnica. Supone entonces que los capitalistas del sector productor de bienes de consumo amplían la producción a la misma tasa a la que aumenta la producción de los medios de consumo, sin importarles que haya demanda para la misma. No tiene lógica. El mismo supuesto no se sostiene (de manera parecida a lo que vimos más arriba). Puede verse, por otra parte, que se trata de un enfoque subconsumista (Sweezy dice que en el largo plazo el capitalismo tiende al subconsumo), pero planteado desde un enfoque de “desproporción” por el choque entre las relaciones (1) y (2).

Por último, señalemos que Marx fue crítico de las teorías subconsumistas, y consideró que la causa de las crisis es la sobreproducción. Pero… ¿no es la sobreproducción sinónimo de subconsumo? Además, Marx sostuvo que la tendencia a aumentar la producción choca, en la sociedad capitalista, con un consumo que está limitado por las relaciones de clase antagónicas. Sweezy cita estos pasajes, para concluir que Marx defendía una explicación subconsumista de las crisis. ¿Se contradice entonces Marx? En cualquier caso, la idea de que sobreproducción = subconsumo está bastante extendida en el marxismo. Debemos tratar esta cuestión en una próxima entrada.

Textos citados:

Basu, D. (2016): “Underconsumption, capitalist investment and crisis: A reply to Sardoni”, Review of Keynesian Economics, April.

Bleaney, M. (1977): Teorías de las crisis, México, Nuestro Tiempo.

Marx, K. (1999): El Capital, México, Siglo XXI.

Sardoni, C. (2015): “Is a Marxist explanation of current crisis possible?” The Review of Keynesian Economics, vol. 3, pp. 143-57.  

Sweezy, P. (1973): Teoría del desarrollo capitalista, México, FCE.

Wisman, J. 2013, “Wage stagnation, rising inequality and the financial crisis of 2008”, Cambridge Journal of Economics, vol. 37, pp. 921-945.

Descargar documento: https://docs.google.com/document/d/1MGkgXz76xUMAVkrckRg1l3VOxxZbrw2vpgcjQDdrqbw/edit?usp=sharing

By Rida Vaquas

March 26, 2021 — Links International Journal of Socialist Renewal reposted from Prometheus Journal — If you ever went to an anti-austerity protest in the United Kingdom in the last decade, you may well have seen the ubiquitous placards demanding a ‘General Strike Now’. In the US ‘General Strike 2020’ briefly trended on Twitter in March 2020, spurred on by popular writers like Naomi Klein and Bree Newsom Bass. Most tellingly, shortly after this, multiple articles appeared explaining what exactly a general strike is. Of course, no socialist would be against a general strike were it to occur. But raising the demand for a general strike, through placards on demonstrations, or by popular tweets, suggests a decline in our ability to think about what mass strikes are, why they happen, and what can be achieved with them.

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